Navarra está a la cabeza de las regiones más innovadoras del Estado y compite de tú a tú con algunas de las más avanzadas de todo el continente. Es lo que deja claro el Panel de Innovación Regional de 2025 que acaba de publicar la Comisión Europea, un profundo análisis en torno a 23 indicadores –digitalización, educación de adultos, inversiones, trabajos de alto valor añadido...– que permiten ver el grado de desarrollo económico y social de un territorio.

Navarra sale bien parada: es la segunda comunidad del Estado que más crece en el último año –4,7 puntos, solo una décima por detrás de Catalunya–, supera a la CAV y Madrid y mantiene un crecimiento sostenido de 13 puntos desde el año 2018. La Comisión Europea destaca de Navarra que forma parte de un grupo de comunidades innovadoras consolidado, con indicadores medios (116,3 puntos) superiores tanto a la media de las regiones de la UE (112,6 puntos) como a la media del Estado.

Seis indicadores, muy por encima de la media de la UE

Navarra tiene, de hecho, seis indicadores en los que rinde muy por encima –rendimiento de al menos el 125% sobre la media europea– de la UE: población con estudios superiores, población involucrada con un aprendizaje activo durante toda su vida, copublicaciones científicas de alcance internacional, copublicaciones fruto de colaboraciones público-privadas, diseño de aplicaciones y venta de productos innovadores.

La UE considera que Navarra forma parte del grupo de “innovadores sólidos” del Estado gracias al mayor músculo económico, sobre todo debido a una mayor presencia del PIB industrial que en otras regiones del sur de España –que la UE cifra en torno al 11% superior del norte con respecto al sur–.

El panel también detecta puntos débiles, y los destaca. Los de Navarra pasan por una escasa digitalización en la nube por parte de las empresas, cierta falta de profesionales especializados en tecnologías de la información en el mercado, y lentitud en la incorporación de automatización de procesos en las pequeñas y medianas empresas. A mucho mejor desde 2018 han ido estas áreas: penetración de la banda ancha –permite acceso a internet de alta velocidad–, diseño de aplicaciones y coproducción de investigación científica de alcance internacional.