La alpinista Natalia Nagovitsyna acabó atrapada en una de sus peores pesadillas el 12 de agosto. La rusa se encontraba en una expedición en el Pico Pobeda, de 7439 metros de altitud y situado en la frontera entre China y Kirguistán. Durante el descenso se fracturó una pierna que le impidió continuar. Sus compañeros trataron de socorrerla, pero era imposible: las condiciones eran extremas por las temperaturas de hasta 30 grados bajo cero, los fuertes vientos y las posibilidades de avalancha. Ante el intento fallido de evacuación, sus compañeros optaron por resguardarla en una tienda de campaña con víveres básicos.
Así, Nagovitsyna quedó varada a 7150 metros de altura en uno de los picos más complicados del planeta, sin comida, ni agua, ni gas para cargar el hornillo que derrite el hielo. Según alpinistas locales, nadie ha sido rescatado a una altitud así en esa montaña y nadie ha sido evacuado con vida del Pico Pobeda desde 1955. Las últimas imágenes térmicas no han detectado señales de vida en lugar.
Intentos constantes, pero fallidos
Aún con pocas esperanzas, las autoridades kirguisas prepararon varias expediciones con la ayuda de guías locales y voluntarios. El 15 de agosto sus compañeros le facilitaron un saco de dormir y algunas provisiones, pero, durante el descenso, uno de ellos, el italiano Luca Sinigaglia, falleció por un edema cerebral a causa de las bajas temperaturas. El primer intento de rescate fue el 16 de agosto con un helicóptero militar que no superó los 4600 metros y que tuvo que hacer un aterrizaje de emergencia del que resultaron tres heridos. Aunque cada vez había menos esperanza, el 19 de agosto un dron logró captar imágenes de Natalia en la tienda de campaña.
Su hijo de 27 años asegura que su madre está viva y ha hecho un llamamiento internacional para que no se detengan los esfuerzos. A través de las redes sociales ha difundido las imágenes del dron que muestran a Natalia con vida. Sin embargo, las últimas ocasiones en las que las autoridades kirguisas han sobrevolado drones por la zona no han encontrado ningún tipo de actividad vital. Así lo han explicado: "Según el análisis de los datos obtenidos y teniendo en cuenta una combinación de factores, especialmente las condiciones climáticas extremas y las especificidades de la zona, no se ha detectado ninguna señal de vida en el lugar en el que se halla Natalia Nagovitsyna". De esta forma, las autoridades han dado por concluido el operativo de rescate, dan por fallecida a Nagovitsyna y esperarán a primavera, con mejores condiciones climáticas, para buscar los restos.
"Leopardo de las nieves"
Sin embargo, no es la primera vez que Natalia Nagovitsyna vive una situación así. Fue hace cuatro años cuando Natalia y su marido Sergey se encontraban en Khan Tengri, situado a unos 20 kilómetros del Pico Pobeda. Ambos montes forman parte de lo que el mundo alpinista conoce como el "Leopardo de las nieves", un premio creado por los soviéticos para aquellos que ascendían los picos más altos de la Unión Soviética.
Durante el descenso, a Sergey le dio un infarto cerebral y, a pesar de las advertencias del resto de la expedición, Natalia decidió quedarse junto a su marido hasta que falleciese. Seis meses después de lo sucedido, volvió al mismo lugar para dejarle un placa conmemorativa. Ahora, la pareja ha sido una víctima más del reto del "Leopardo de las nieves".