Pamplona - Alfredo Sánchez Benito (Madrid, 3 de diciembre de 1972) vuelve para ser el segundo entrenador de Osasuna. Con él se cierra el cuerpo técnico del primer equipo rojillo. Mateo es el entrenador; Alfredo, el segundo técnico; Miguel Ángel Fernández, ayudante técnico; Juantxo Martín Mendoza, preparador físico; y Ricardo Sanzol, entrenador de porteros.

Alfredo Sánchez, procedente del Leganés, jugó en Osasuna desde 1998 a 2004. Regresó al club rojillo en 2008 para ser segundo o tercer ayudante técnico con Ziganda, Camacho, Mendilibar y Javi Gracia. Tras causar baja con Urban, fue contratado por el Atlético de Madrid para ejercer de ayudante técnico, regresando ayer de nuevo a Pamplona tras la llamada de Mateo, aunque cobrando menos.

¿Por qué vuelve a Osasuna?

-Porque es un club y una ciudad que me ha dado todo. Ha sido todo muy rápido y yo entendía que tenía que estar aquí. Mateo quería que estuviera con él. Ha sido una salida un poco dolorosa de donde estaba, pero necesaria. El nombre de Mateo sonaba con fuerza en el caso de que Osasuna perdiese contra el Lugo. El sábado por la tarde coincidí con Mateo en Oberena porque jugaba mi hijo, y sabía que entraba en su idea. Han sido dos días muy intensos. El Atlético de Madrid se ha portado fenomenal conmigo y lo ha entendido. Creo que he quedado mal en el Atlético de Madrid, más allá de que estuvieran contentos con mi trabajo, ya que del domingo al lunes les dices que te vas.

¿Qué espera aportar a Mateo?

-Un poco de todo. En el plano profesional hemos coincidido como futbolistas, pero no como entrenador. Estamos conociéndonos un poco. La idea es ofrecer conocimiento de la plantilla, de los rivales, de muchas cosas del fútbol profesional que quizás se le puedan escapar un poco.

Dada la situación a nivel institucional, económica y judicial, ¿no se lo ha pensado dos veces?

-No. Muchas veces el corazón puede más que la cabeza. Habría sido egoísta por mi parte tener la posibilidad de venir y no hacer lo posible por venir. Entendía que en la situación en que está Osasuna mi llegada podía ayudar. Se trata de un punto de inflexión para empezar a lo que queremos todos: subir puestos, sumar puntos.

¿Como ha visto desde fuera todo lo que está ocurriendo aquí?

-Nunca eres ajeno después de estar 12 años en un club. Te duele. El equipo estaba en caída libre y hay que intentar frenar eso.

¿Qué veía en el equipo que no le gustaba?

-He visto bastantes partidos en casa y a todos se nos escapa un poco que vengan el Llagostera o el Lugo y te ganen. El equipo iba a golpes y le ha faltado un poco de continuidad y regularidad, sobre todo en el juego, para sumar puntos.

¿Cómo ha sido la charla con los jugadores?

-Hemos conocido las opiniones de ellos. Ha sido una charla muy buena, constructiva, para hacer un poco de autocrítica. Mateo ha propuesto ciertas cosas. Es la primera vez en 22 años en la que veo hablar a todos los jugadores. Otras veces hablaban los capitanes, dos o tres jugadores. Me ha gustado mucho.

Mateo quiere que Osasuna recupere intensidad.

-Cuando bajas de categoría la calidad de los jugadores es menor. Vamos a jugar un fútbol más directo, de contacto. Sin esas dos premisas es difícil que salga calidad y puedas competir en Segunda. Necesitamos más intensidad.

Urban afirmaba que a Osasuna le falta un líder en el vestuario.

-Hay gente capacitada para llevar ese peso. La gente que lleva más tiempo como Neko, Miguel u Oier. Tienen que tirar del carro.

Vizcay habló de amaño de partidos la temporada pasada.

-No sé lo que ha dicho Vizcay, pero ante el Espanyol necesitábamos ganar y salimos a ello.