El Barcelona ha programado su desplazamiento a tierras navarras para la misma jornada del encuentro. Está previsto que la expedición azulgrana aterrice en el Aeropuerto de Noáin en torno a las 13:00 horas, apenas unas horas antes del pitido inicial. Esta logística, cada vez más habitual en los desplazamientos peninsulares de corta duración, busca mantener la rutina doméstica de los jugadores el mayor tiempo posible. Tras el aterrizaje, el equipo se trasladará a un hotel cercano para realizar el almuerzo grupal y la charla técnica definitiva antes de poner rumbo a El Sadar. El conjunto de Hansi Flick llega a esta cita con la intención de mantener su racha de resultados, enfrentándose a un Osasuna que siempre convierte su feudo en un escenario de máxima exigencia física y táctica. La gestión de las cargas y la frescura tras el viaje serán factores determinantes en el rendimiento de un bloque.