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Aniversario de la crisis

el club | mañana se cumple un año de la dimisión de archanco, inicio de este periodo convulso

Aniversario de la crisis

pAMPLONA - El relato más áspero de la crisis general de la que intenta huir Osasuna cumple un año. El pistoletazo de todo este enorme follón había empezado unos días antes, cuando el equipo se marchó a Segunda División y los millones de la televisión ya dejaban de llegar para tapar los numerosos agujeros, pero la crisis institucional -larvada desde hacía semanas- cobró cuerpo con la dimisión del entonces presidente, Miguel Archanco, y el resto de su junta directiva.

Archanco anunció por carta su renuncia el 16 de junio de 2014 -mañana se cumple el aniversario- y, desde entonces, el club no acaba de quitarse de encima un aspecto atormentado y convulso, con sustos cada poco tiempo, con líos y problemas en cada escenario por donde asoma la nariz.

El presidente saliente, que presentó junto a sus colaboradores ante Hacienda un plan de viabilidad para el club, dio paso a un periodo de gestión interina que tampoco favoreció la estabilidad de la institución, ya que eran muchos los frentes abiertos, no había ni un euro y solo con buena voluntad, y osasunismo a raudales, no salen las cosas. Hasta que los socios eligieron a la comisión gestora, se quedó al frente del club en soledad Ángel Vizcay que, también hace un año -así lo recogen las hemerotecas-, mantuvo reuniones en Madrid con Javier Tebas, presidente de la LFP, para tratar sobre el futuro de Osasuna. Ironías del destino.

Los socios compromisarios de Osasuna eligieron en su asamblea del 20 de junio de 2014 una comisión gestora para dirigir al club hasta la resolución del periodo electoral que se abría para la búsqueda de un nuevo presidente y junta. La asamblea dio ese día la espalda a Diego Maquírriain, entonces director de la Fundación Osasuna, que se había postulado también para dirigir al club desde otra gestora. Los socios apostaron por el grupo encabezado por Javier Zabaleta y al que acompañaron Pedro Zudaire, Jesús Dronda, Luis Ibero, Ángel Larrea y Marino Zulet. Esta comisión dio los pasos necesarios para la supervivencia del equipo en Segunda División -hicieron virguerías para cumplimentar todos los requisitos ante la Liga y, entre otras cosas, ante la AFE- y también entró en la planificación deportiva, cosa que no les salió nada bien. Se contrató a Jan Urban -se decidió su incorporación en el mes de julio y se perdió mucho tiempo, como sucede ahora- y se confeccionó una plantilla de urgencia, cosa que ha pesado durante toda la temporada.

Osasuna cumple un año de aquel convulso mes de junio en el que nadie, ni el más pesimista, se atrevía a vaticinar el enorme embrollo judicial que se iba a colar meses después en el día a día de la entidad, ni que el Gobierno tuviera que elaborar un plan de rescate ante la enorme deuda con Hacienda imposible de atacar. La directiva entrante sin elecciones -porque nadie más se presentó en tiempo y aparentes condiciones, porque sigue aún ahora dando vueltas el tema del aval- llevó los borrones de las cuentas de Osasuna a los tribunales y el escándalo, mayúsculo, se ha mantenido bajo secreto del sumario en este largo periodo de instrucción -casi seis meses-.

A un mes de que se inicie la pretemporada y la preparación del nuevo curso, la situación de Osasuna no es tranquilizadora. No se ha decidido el entrenador que dirija el proyecto, la configuración de la plantilla se está realizando en función de pautas de tipo económico -la reducción de costes por encima de todo- y se ha anunciado a los jugadores que tendrán que denunciar ante la AFE -como pasó hace un año- la no percepción de sus emolumentos para, así, que el club llegue a un acuerdo con los representantes de los futbolistas para pagar en octubre. Un año después del estallido de la crisis institucional, siguen los nubarrones.

16 de junio 2014. Miguel Archanco se despidió por carta de los socios de Osasuna y presentó la dimisión entonces.

20 de junio 2014. Los socios compromisarios de Osasuna aprobaron el inicio del proceso electoral y se eligió una comisión gestora transitoria, que estuvo hasta diciembre al frente del club.

Ahora. La presentación y aceptación del aval ante la Liga de Fútbol Profesional, la rúbrica de la transmisión de los bienes de Osasuna al Gobierno, la contratación del nuevo entrenador son los problemas del ahora del club, sin entrar en el proceso judicial.