La otra crónica

Sin contundencia

10.02.2020 | 04:34

Derrota en el Bernabéu en un partido en el que, de nuevo, Osasuna dejó la sensación de que podía haber sacado algo más, pero en este caso faltó contundencia en ambas áreas, algo que se paga muy caro contra un equipo como el Real Madrid.

Osasuna visitaba el campo de uno de los poderosos, el Real Madrid, pero la sensación desde el minuto 1 fue que los rojillos podían sacar algo positivo. Arrasate apostó por un once lleno de sorpresas, a Osasuna le costó ensamblarse. Normal. Muchos de los titulares ayer apenas han contado con minutos (incluso alguno debutaba, como los centrales). Aún y todo, el Real Madrid sí exhibió su calidad pero tampoco demostró ser superior a Osasuna. De hecho la ocasión más clara local fue un autorremate de Navas que sacó magistralmente Rubén con una parada llena de reflejos.

Mientras Osasuna buscaba la espalda de la defensa con Brandon y Cardona sin mucho éxito, el Real Madrid intentaba abrir el marcador con disparos lejanos. En una jugada extraña, en la que, tras varios rechaces y balones muertos, el balón le llegó a Vinicius y éste le pegó, rebotó en la puntera de Raúl Navas y se convirtió en un balón imparable para Rubén.

1-0 al descanso y se mantenía la sensación de que si Osasuna agitaba el árbol con su habitual energía podía llevarse como mínimo un punto del Bernabéu.

Y lo cierto es que los rojillos salieron más animosos en la segunda mitad. Ni siquiera un grave error de Estupiñán que no aprovechó el Madrid. Osasuna adoleció de falta de contundencia, tanto en un área como en la otra. Los arietes rojillos no eran capaces de aguantar el choque contra los defensas blancos. Osasuna llegaba pero no creaba peligro. Por su parte, el Madrid, con media, marcaba y, si no hubiese sido por el VAR, habría matado el partido.

Y de hecho no lo hizo Vinicius, pero sí Rodrygo. En otra jugada en la que el equipo no fue a la presión como de habitual por miedo a partirse. Fin del encuentro y a otra cosa. El partido de ayer no pasará a la historia, está claro.

Además, Arrasate no desgastó a sus habituales que estarán frescos para el domingo y permitió que otros que tienen que ser importantes cogiesen ritmo de competición, así que no queda otra que centrarse en sacar algo del Ciutat de Valencia.