Exresponsable del servicio de inspección

Un extécnico de la Hacienda Foral: las cuentas anuales de Osasuna y la realidad "se parecían poco"

El extesorero Bandrés indicó que "si bien en las cuentas anuales podían figurar beneficios, la realidad es que en esos años había habido pérdidas"

13.02.2020 | 10:18
Sancho Bandrés, exdirectivo de Osasuna

PAMPLONA. El exresponsable del servicio de inspección de la Hacienda Navarra Óscar Martínez Bujanda ha declarado este jueves, en el juicio por presunto amaño de partidos, que el resultado de las cuentas anuales de Osasuna y la realidad "se parecían poco".

Martínez, quien ha comparecido como testigo en la Audiencia de Navarra, ha relatado que, en diciembre de 2013, la Unión Europea abrió un expediente a España por la presunta concesión de ayudas de Estado a los clubes españoles que no son sociedades anónimas deportivas (SAD), entre ellos Osasuna.

La UE consideraba que, por ser clubes, estas entidades tenían en el Impuesto de Sociedades una normativa fiscal más favorable que si fueran SAD.

Por este motivo, ha apuntado, la Hacienda Foral se puso en contacto con Osasuna para pedirle documentación con la que preparar alegaciones al expediente, ya que "era determinante" saber si Osasuna había tenido beneficios o pérdidas en esos años.

La entrega de la documentación se demoraba y por ello los técnicos de Hacienda mantuvieron una reunión el 3 de febrero de 2014 con el entonces tesorero de Osasuna, Sancho Bandrés, también acusado en esta causa, y un asesor del club.

Bandrés, ha comentado el técnico de Hacienda, les dijo que, si bien en las cuentas anuales podían figurar beneficios, la realidad es que en esos años había habido pérdidas, teniendo en cuenta algunas salvedades y limitaciones.

Hacienda alegó ante la UE que no había ayudas de Estado porque casi todos los años Osasuna había tenido pérdidas.

El expediente, ha indicado Martínez Bujanda, se resolvió en enero de 2016 y determinó que conceptualmente había habido ayuda de Estado, pero el beneficio obtenido por el club no llegaba a 4.000 euros y por tanto no había que hacer una regularización.