Txomin Meaurio: el jugador que empeñó su gabardina por Osasuna y fue el preso nº 1837 en el Fuerte

Compromiso | El centrocampista, que participó en el cambio de nombre del club, fue detenido en 1937

19.04.2020 | 11:13
Txomin, en el Fuerte de San Cristóbal, en una de las dos visitas anuales que se permitía hacer a los niños al penal.

Pamplona – Txomin Meaurio fue uno de los mejores en los inicios del club. Acabaría siendo abogado, defensor de la legalidad republicana y condenado por ello. En 1920 en el campo de juego puso como aval su gabardina "para hacer club" y necesitó cinco jerséis para sobrevivir siete inviernos duros (1937-43) en la cárcel. Apenas dos kilómetros de distancia entre el campo del Ensanche y el Fuerte y 15 años separan una historia de otra. La primera la escribió un falangista; la segunda, en silencio hasta hoy.

La idea de la gabardina Txomin se llamaba Domingo Meaurio Rementeria, nacido en 1900. Tal vez fuera en Orduña donde comenzó a dar patadas a un balón. Allí nació el fútbol de Bizkaia. Con 19 años se encontraba en Iruña. Jugador de la Sportiva, centrocampista, con mucho peso e intervención en el juego. Euskaldún de Elantxobe. Protagonista en el cambio de nombre. Eladio Zilbeti preguntó a su madre. Junto a un estudiante de euskera, Ignacio Perillán, los tres plantearon un nuevo nombre en la asamblea. ¿Cómo se dice en euskera fuerza, salud€? Lo tenían claro: Osasuna.

Ángel Goicoechea, fundador y presidente de Osasuna, alcalde de Pamplona en la posguerra, dejó escrito en 1942: "Los mayores, sorprendidos un poco con el léxico del juego, la rareza de la indumentaria y el nombre con que se había bautizado al club, sintetizaban: 'Son unos cuantos chiflados' (€) Pronto se había ganado una batalla, la más difícil de la vida de Osasuna".

Una canción, dos o tres referencias en la prensa, una foto y poco más. Nos pusimos en contacto con gente que conoció a su hermano, recopilamos algunos datos: Román Berriozabal nos facilita la partida de nacimiento, el certificado de matrimonio de sus padres y nos cuenta un litigio con el obispo de Vitoria. Desanimados porque resulta imposible encontrar a alguien que tratara con él. Sin embargo, su nombre permanece en la memoria de quienes sus abuelas y abuelos cantaron aquella mítica canción: "¡Con Rasero, con Meaurio, con Mendaza que es un buen portero... Contra ti, Osasuna, no puede ninguna!". Generaciones más tarde, su nombre se recuerda.

Los Meaurio y Elantxobe Elías, capitán mercante, era su padre, y Eufrasia Rementeria, su madre. Tenía, además, dos hermanos y tres hermanas. Txomin, el mayor de todos. Ninguno tuvo hijos después. Provenían de Elantxobe, un pueblecito de la costa vizcaína. Vivieron una época en Bilbao, en la calle Iparragirre, trasladándose a Amurrio después.

En 1909 el padre pleitea con el obispo de Vitoria, que no le permite bautizar en euskera a su segundo hijo, Eli. Entonces las iniciativas en defensa de la identidad vasca y sus nombres se sucedían. Interminables polémicas con autoridades civiles y eclesiásticas. Cuentan en Amurrio, donde se asentó la familia, que iban hasta el final en casi todo si lo consideraban justo y de derecho. Elías recurrió a Roma, en lo que resulta uno de los primeros pasos en el reconocimiento de los nombres en euskera.

Jokintxo Ilundáin, cronista de Osasuna durante muchos años, recordaba a Txomin en Diario de Navarra como el estudiante bohemio de Iruña más simpático que había conocido en los años 20. Su compromiso era total. Subrayaba la importancia de "hacer club". Comentó entre los fundadores que, si hacía falta, empeñaba su gabardina. Había que salir adelante. Era otoño de 1920, en Iruña. "Malo sea que llueva de aquí a Navidades...", sentenció. Nacía Osasuna en el Café Kutz, en una de las esquinas de la plaza del Castillo, entre risas que provenían de la sala Txiki-Kutz, en su asamblea constituyente. Humor y socarronería Meaurio, mitad bilbaíno y mitad costero.

Tribunales Populares y la detención en Bilbao Sabemos de su compromiso con el orden constitucional republicano. Participa en los Tribunales Populares del Gobierno vasco. Por su parte, Jokintxo, quien lo describiera, era falangista. Cuando los sublevados logran hacerse con Bilbao, Txomin es detenido por la fuerza armada y lo ponen a disposición del puesto de la Guardia Civil de Algorta (21/6/1937), procesado y juzgado en Consejo de Guerra (2/7/37) en la misma causa junto a Ramón Garastazu Basterrechea, Diego Basterra Berastegui y Rafael Uribe y Uriarte. Ingresó en la prisión de Larrinaga (Bilbao, 21/7/37). Una pena de muerte, primero; recurrida y conmutada después.

Finalmente 30 años de pena reclusión mayor, delito de adhesión a la rebelión (Causa N.º 77), sentencia dictada por el Consejo de Guerra en Bilbao sin probar los hechos. Txomin reconoció su pertenencia al PNV desde 1930, actuando como miembro del Tribunal Popular (diciembre de 1936) hasta la fecha de su detención. En 1940 el Tribunal de Burgos le condena a pagar 5.000 pesetas por responsable político.

Cinco jerseys y un interrogatorio Trasladado a la prisión del Fuerte de San Cristóbal (1/9/1937) permanece allí más de cinco años y medio (12/3/1943). Encontramos una fotografía de Txomin en la exposición del Gobierno de Navarra sobre el Fuerte y sus condiciones de vida. Encorbatado, resalta su figura alta junto a dos niños, coincidiendo con las visitas que recibían los presos: en Navidades o Pascua.

"Un desecho de despreocupación en el vestir hasta en el fútbol", vuelve a referirse a él Jokintxo. En la única fotografía que se conoce, aparece junto a Eduardo Aizpún, Azagra, Francisco Altadill y compañía, justo al lado del portero, Rasero, tocado con lo que parece una txapela. Sin referencias anteriores de los rojos, salvo una: Osuna (sic) nueva entidad (oct. 1920), las primeras crónicas del DN (abril 1921): "Es un buen jugador de medio campo, se encarga de lanzar los corners, los penaltis...".

Desde 1921 no volvemos a saber nada de él hasta 1935. En abril, ascenso a Primera. Se publican los telegramas de felicitación, el primero (muy cariñoso) del Athletic Club, a continuación personas cercanas al club, entre ellos, destacamos uno: "¡Txomin! Su apuesta con gabardina valió la pena".

En la ficha de Instituciones Penitenciarias (Archivo de Alcalá) con su nombre, años de cárcel, una foto carné y debajo: Abogado. No sabemos si ejerció como tal, dónde y por cuánto tiempo. Sus dos hermanos eran licenciados en Derecho. Desconocemos si continuó jugando al fútbol a partir de 1922, deja de aparecer en las alineaciones.

El Fuerte se construyó para ser una fortaleza militar. No reunía condiciones para ser una cárcel. Tras la Revolución de Octubre de 1934 funcionó como tal. Se llenó de presos asturianos, vascos, catalanes... Hubo protestas y una huelga de solidaridad en Pamplona tras la muerte del preso Luis León. En febrero de 1936 llegó la amnistía. 400 presos recuperaron la libertad. Desde el inicio de la guerra se volvió a llenar de presos. Hasta 2.500 presos llegó a albergar totalmente hacinados, a casi 900 metros de altitud, en muy malas condiciones, pasando mucho frío, enfermedades como tuberculosis, hambre, desnutrición, muertes por "paradas cardíacas"... Hasta 305 presos fallecieron en ocho años.

Josu Landa (preso nº 2150) escribió un diario mecanografiado sobre su experiencia. "En un principio, la comida era mala, pero al paso del tiempo fue empeorando, en íntima relación con la mejora de los negocios del director".

Otro de los testimonios que hemos encontrado es el de Pedro María Urrutikoetxea. Describe su ingreso: "El discurso que nos tocó soportar del director, plagado de insultos y amenazas, fue de los épicos. 'Rojos', nos dijo, 'no olvidéis que habéis venido aquí condenados a largas penas por vuestros crímenes contra la España inmortal'. (€) Llevaba pocos días desde mi llegada al penal, y cuando más traumatizado estaba por lo que veía, oía y sufría, una tarde fui al Orfeón. Allá, Txomin Meaurio, de Amurrio, me comunicó con mucho secreto que habían cogido el último Mensaje de Gabon –Navidad 1938– de nuestro Lendakari Agirre, una copia escrita en taquigrafía, y que estaban tratando de encontrar por todos los medios al que lo había traído desde Larrinaga en nuestra expedición. 'Te lo digo por si te llaman', me dijo".

Pedro Ares había sido municipal en Bilbao, estaba preso y los delató. Denunció la existencia del texto con la intención de conseguir alguna recompensa por parte de la dirección. Txomin sería acusado. "Meaurio era un hombre de 1,80 de estatura y 45 kilos de peso, enfermo del estómago y que usaba cuatro o cinco jerséis porque siempre estaba muerto de frío. Parecía que no iba a aguantar un interrogatorio, pero nos demostró lo contrario. Resistió hasta el fin". Es el testimonio de Landa.

Volviendo a la calidad de la comida, Urrutikoetxea señala: "Acabé por descubrir el único sistema, consistente en irme con mi plato a un rincón completamente oscuro, donde no podía ver los bichos, atacando el rancho sin contemplaciones".

En 1938 hubo una gran fuga de presos del Fuerte. Ni Txomin ni tampoco la mayoría de sus compañeros nacionalistas participaron en la misma. Cuando ocurrió no sabían nada, ni vieron clara la opción de fuga. 795 presos escaparon, querían llegar a Francia pero fracasaron en el intento. La mayoría serían apresados, 207 asesinados, acusados sus líderes y condenados 14 al pelotón de fusilamiento.

Los Meaurio, Amurrio e Islas Canarias Hemos contactado con José Ángel Ortiz de Pineda, vecino de Amurrio y amigo Elías, hermano de Txomin, quien fuera procurador y profesor de literatura en el Instituto. Tres hermanos ligados al Derecho. Txomin y Manuel abogados. Familia austera, muy caritativa, trataba de ayudar a sus convecinos en lo que pudiera. Llegaban a dedicar sus ahorros para ayudar a otras personas. Eran años de posguerra, de mucha hambre y penuria. Una familia tradicionalista, muy religiosa y nacionalista vasca. Vivieron una temporada arrendados en un caserío llamado Maurolagoitia, propiedad de la familia Llano-Laiseka. Tres hermanas, una de ellas monja, se ocupaban de las tareas de casa.

Al estallar la guerra, Elías se vio forzado a alistarse en el Tercio de Begoña. Entabló amistad con un requeté que trataba de animarle. Se encontraba deprimido y arrepentido del bando elegido, mientras su hermano Txomin estaba preso y no le convencían los objetivos de los sublevados. Tratando de consolarlo le dijo: "¡Fundaremos una monarquía pirenaica!". "Voy a desertar, no aguanto más", le confesó Elías. "No te delataré, pero no te lo recomiendo. Además, como vamos a ganar, será mejor para ti y tu familia, vais a poder desarrollar una vida mejor", le aconsejó el requeté.

Después del periodo en prisión de Txomin, su rastro nos conduce a las Islas Canarias. ¿Quiso huir del frío después de seis años en el Alto de Ezkaba? En realidad su condena no se extinguía hasta el 21/6/1967. ¿Tuvo que seguir la condena a modo de destierro? Algo muy normal entre los condenados a largos años de prisión. La vida en las Islas Canarias a mediados de los años 40 era bastante dura. A finales de 1956 Osasuna viaja a Las Palmas por primera vez. El directivo Uranga declaraba a su regreso (DN, 13/11/56): "Hemos ido de sorpresa en sorpresa y a cuál más agradable (€) Nosotros llevábamos un regalo a Domingo Meaurio, aquel gran jugador que tuvo Osasuna en sus primeros tiempos y hoy está afincado en Las Palmas. Nos esperaba en el aeropuerto. Y allí nos visitaron directivos, jugadores del Club Atlético Osasuna de Schamann, que se fundó en 1950".

Insistimos a José Antonio, ¿Qué contaba Eli de Txomin? Su vida transcurrió en las Islas. Escuchó que trabajaba en la empresa Agromán. Alguna referencia sobre herencias encontramos en Tenerife. En Elantxobe nos confirman el dato insular de su fallecimiento. Llamamos al Colegio de Abogados de Tenerife, el decano de 94 años está enfermo de alzhéimer, preguntamos en Agromán... Han pasado muchos años, nadie recuerda nada.