Los Monzón Repáraz, los 'Aristócratas rojos'

Memoria | Carmelo, directivo de Osasuna varias temporadas, y Jesús, primer presidente del comité ProFederación Navarra de Fútbol, sufrieron la represión franquista

14.06.2020 | 10:40
Jesus Monzón (de pie, segundo por la derecha) con militantes comunistas fieles en la cárcel de El Dueso.

Pamplona – Carmelo Monzón, directivo de Osasuna varias temporadas, y su cuñado Francisco Indave, empresario republicano, presidente de Osasuna. Jesús, hermano de Carmelo, fue el primer presidente del Comité Profederación Navarra de Fútbol, además de vicepresidente de la Federación Navarra de Pelota; en el Comité Pro FNF encontramos varios militantes de ANV y socialistas como Pablo Archanco y Alipio Nebreda. Casi todos ellos sufrieron la represión franquista.

Carmelo Monzón procede de una familia aristocrática por parte de su madre baztanesa, emparentada con la nobleza zarista rusa. Su padre es un prestigioso doctor. La familia Monzón se traslada a la Pamplona en expansión de principios del siglo XX y reside en el principal edificio modernista del recién construído Primer Ensanche. De profesión ingeniero y arquitecto, Carmelo fue también un destacado militante del PSOE, además de directivo de Osasuna. Su hermano Jesús, directivo del club Indarra, sería el presidente del Comité Profederación Navarra de Fútbol en 1928 y quien elaboraría sus estatutos.

En el periodo anterior al levantamiento del 36, la situación política era cada vez más tensa y la escalada de violencia continua. Después del trabajo, por la noche, Carmelo solía acudir al Casino situado en la Plaza del Castillo. Una noche, después de cenar, fue a lavarse las manos por no andar metiendo ruido al llegar a su casa, pues se entretuvo más de lo habitual, y justo en ese momento su coche aparcado abajo quedó reventado al estallar una bomba colocada para él.

El Golpe en Iruña y la huida a Francia de 'película' El 18 de julio de 1936 la sublevación en Pamplona no encuentra resistencia efectiva y el gabinete de crisis reunido en el Gobierno Civil no tendrá otra opción que buscar su propia salvación. Allí estaban, entre otros, Ramón Bengaray, Natalio Cayuela, Rosaura López y el propio Carmelo, que compartían además su vinculación con Osasuna. Jesús Monzón, destacado líder comunista y hermano menor de Carmelo, también se encontraba allí.

Tras permanecer escondido, Carmelo logra llegar, vestido de requeté, en coche a la frontera. Para entonces los represores ya habían ido a buscarlo a su casa, donde sólo encontraron a su esposa Josefina Indave, hermana de Francisco Indave, expresidente de Osasuna, y a su hija Menchu. Francisco Indave, por su parte, fue detenido acusado de proporcionar su coche a cuatro jóvenes de Izquierda Republicana dispuestos a organizar la resistencia a la sublevación fascista y en defensa de la República en el sur de Navarra. Los cuatro jóvenes fueron asesinados. La acusación tildará a Indave de fanático izquierdista, admirador de Azaña, colaborador de Izquierda Republicana de la que fue vocal y en la que estaba en íntimo contacto con todos los dirigentes.

Josefina también logra huir y se junta con Carmelo en Ainhoa, Lapurdi, mientras que los hijos de la pareja se quedaron en casa de una amiga. Pero a esta amiga la detuvieron y posteriormente la asesinaron. Los hijos de Carmelo y Josefina terminaron en el convento de las Teresianas, utilizado como presidio infantil. Enterado Carmelo, amenazó con apresar a los hijos de los derechistas a quienes el estallido de la guerra había sorprendido veraneando en las playas de Donostia y Fuenterrabía, y consiguió que sus hijos fueran llevados también a la frontera.

Carmelo, responsable de Obras del Gobierno Vasco Tras deambular por el otro lado, recala en Baiona, pero al mes y medio se queda sin recursos y decide volver. Estando en Francia se le había unido su hermano Jesús, que había permanecido oculto ese tiempo en casa del conocido carlista Francisco Lizarza, situada en la Avenida Carlos III. Carmelo se dirige a Bilbao, donde en 1937 consigue el puesto de Inspector General de Obras Públicas del Gobierno de Euskadi.

La progresión del ejército sublevado en el Frente Norte obliga a evacuar Bilbao y Carmelo pasa a Santander, donde es nombrado Ingeniero Jefe de Obras de Aviación de la Sexta Región Aérea. Cae Santander y dos meses después Gijón, y en su evacuación intenta huir en el barco Montseny. Es apresado por la escuadra franquista el 20 de octubre de 1937.

Insólito canje entre Lizarza y Carmelo Una vez detenido y encarcelado en El Dueso, Santoña, en su declaración del 16 de diciembre de 1937 confiesa su militancia en el Partido Socialista hasta 1934, pero mantiene que no es comunista, a pesar de que su entorno mayoritariamente lo sea. Va sobreviviendo en prisión durante los años de guerra, y a mediados de enero de 1938 sucede algo insólito: su hermano Jesús, Gobernador Civil de Alicante por aquel entonces, transita por una calle de Valencia cuando reconoce a Antonio Lizarza, uno de los más activos miembros en la preparación del golpe de estado de 1936 y uno de los carlistas elegidos, ya en marzo de 1934, para entrevistarse con Benito Mussolini y recibir formación militar en la Italia fascista. Lizarza está en ese momento en zona republicana, refugiado en la embajada inglesa.

Jesús planea un intercambio por su hermano Carmelo, que sigue encarcelado. Llegan a un acuerdo: Jesús, el gobernador, facilita a Antonio un salvoconducto para que salga en avión hacia Francia y de ahí pase a Navarra. Una vez en Navarra Lizarza tendría que salvar la vida de Carmelo. Finalmente Antonio Lizarza llega a Pamplona pero no cumple con el compromiso contraído.

Llega la sentencia de Carmelo y es doblemente condenado a muerte. Pero un familiar requeté había hecho intervenir al general Iruretagoyena, a quien conocían de Pamplona, y la condena queda en 30 años de prisión, después se redujo a 20 y finalmente salió en libertad el 30 de agosto de 1944, tras seis años en ocho cárceles diferentes. A los meses de recuperar la libertad es encarcelado de nuevo por un período corto.

Consigue trabajo en Madrid y ejecuta, sin poder firmar proyectos ya que no figura legalmente como ingeniero, algunos de los más emblemáticos proyectos como la Torre de Madrid y el Edificio España.

La vida de Jesús Monzón, líder comunista e ideólogo de la liberación de la España franquista, parece de película. Recomendamos la biografía de Manuel Martorell, de la cual hemos extraído muchos de los datos expuestos aquí, y el documental sobre su vida. Como hemos dicho sale al exilio en 1939 y es detenido en 1945. Desde Francia, había estado intentando reconstruir el Partido Comunista. Creó la organización antifranquista Unión Nacional Española y organizó el impulso exterior, concretado en un ataque frontal del maquis a la frontera franco-española: la invasión del valle de Arán de octubre de 1944. La operación fracasó pero podía haber sido un éxito si el Gobierno francés hubiera reconocido a los libertadores.

Jesús Monzón envía desde Francia documentación y publicaciones para ser distribuidas clandestinamente. Varios osasunistas estuvieron implicados en la red como los hermanos Rey. Tras su detención fue condenado a dos penas de muerte y 30 años de prisión, conmutadas las penas de muerte, ingresó en prisión y tras 13 años en diferentes cárceles, salió en libertad en 1958, un día que Osasuna jugaba contra el Real Madrid.

El fútbol era una historia de rojos Carmelo Monzón Repáraz fue directivo de Osasuna (1928-1934), su cuñado Francisco Indave presidente en 1923, vicepresidente en 1921 y directivo durante varios años. Jesús Monzón, por su parte, primer presidente del Comité Profederación Navarra de Fútbol (enero de 1928-julio1928). Osasuna y el resto de clubes navarros pertenecían a la Federación Guipuzcoana desde 1920 hasta 1928.

Jesús, con 18 años, redactó el primer Reglamento de la FNF, representaba al club Indarra. Aparece también en una reseña de prensa del Diario de Navarra de aquel año, apto tras superar exámenes para ser árbitro junto a JJ Villafranca, directivo también de Osasuna, que falleció en la prisión Modelo durante la guerra.

Junto a Jesús Monzón los promotores de la FNF Benigno Arbea, Pedro Ardaiz y Pablo Archanco pertenecían a ANV (Acción Nacionalista Vasca) y el socialista Alipio Nebreda. Arbea sería encarcelado tras el golpe y Pablo huyó y se exilió en Argentina. Antonio Lizarza, conspirador golpista, no cumplió con el pacto que planteó él mismo a Monzón, a cambio de su liberación, se convirtió en presidente de Osasuna después de la guerra civil, quedando el club en manos de los vencedores.

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