Osasuna vuelve al trabajo en Tajonar sin Lucas Torró ni Sergio Herrera

El alicantino no se entrena a la espera del resultado de sus pruebas médicas y el portero se ejercita en el interior de las instalaciones

10.11.2020 | 12:58
Los porteros de Osasuna Rubén e Iván Martínez, durante el entrenamiento matinal del martes en Tajonar

Tras disfrutar de dos días de descanso, los jugadores de la primera plantilla de Osasuna, así como los futbolistas del filial que habitualmente trabajan a las órdenes de Jagoba Arrasate, han regresado esta misma mañana al trabajo en las instalaciones de Tajonar. Lo han hecho en una sesión en la que Lucas Torró y Sergio Herrera han sido los grandes ausentes.

El centrocampista alicantino sigue pendiente de los resultados de las pruebas que determinen el alcance exacto de la lesión que sufrió en Sevilla (el futbolista fue sustituido en el minuto 15 de partido, quejándose de los isquiotibiales de su pierna izquierda), mientras que el portero no ha saltado al campo de entrenamiento, en el que solo han trabajado dos porteros: Rubén Martínez y el juvenil Iván Martínez.

Resulta conveniente recordar que Sergio Herrera tuvo que ser atendido el pasado sábado en el Sánchez Pizjuán después del penalti que dio la victoria al Sevilla (el guardameta rojillo detuvo el primer lanzamiento de Ocampos, pero en la repetición del mismo no pudo detener el disparo del argentino). El portero burgalés se quejó en ese momento de su pierna de derecha, aunque pudo terminar el duelo. Herrera no se entrenó ayer junto al resto de sus compañeros, como tampoco lo ha hecho el tercer portero, Juan Pérez, que se recupera de una lesión muscular.

Quien sí ha trabajado durante parte de la sesión con el grupo ha sido Darko Brasanac, muy mejorado de su lesión en el hombro izquierdo que le obligó a pasar por el quirófano, mientras que Aridane y Calleri han trabajado por su cuenta en el interior de las instalaciones. Los rojillos han trabajado en la primera parte del entrenamiento el aspecto físico, para luego completar un partidillo en el que se han visto goles de bella factura, especialmente dos, uno de Roberto Torres y otro de Adrián.