Apariciones para sumar

Arrasate suma efectivos para los últimos diez encuentros de la temporada y Osasuna muestra en Eibar una plantilla larga para el decisivo tramo de la competición

27.03.2021 | 01:02
Chimy Ávila, en una acción del partido del jueves en Eibar.

Jagoba Arrasate ya lo anunció y, ahora que ha llegado el momento, se ha felicitado por contar con Chimy Ávila para los últimos diez encuentros del campeonato y ha colocado este tramo final de la competición como el margen en el que el delantero puede tener su cuota de protagonismo. El regreso del argentino a los planes del entrenador es una de las buenas noticias de cara a este final del curso, en donde Osasuna va a contar con el grueso de la plantilla en condiciones. Ha sido un campeonato aciago en el apartado de las lesiones, con problemas desde el principio de temporada. En septiembre hay que colocar la segunda lesión de rodilla del Chimy, los problemas de Brasanac en el hombro y su larga baja, posteriormente llegó la lesión muscular de Lucas Torró, Jony inició su calvario de problemas musculares, Calleri se lesionó también la rodilla en octubre, Rubén Martínez está en el dique seco desde diciembre, Íñigo Pérez ha tenido que parar por culpa de sus molestias en el pubis, Aridane también sufrió una lesión de rodilla, Budimir empezó confinado por la covid y debió para más adelante por problemas musculares, varios jugadores han estado aislados por contacto directo con positivos por covid –cuatro de golpe en las semanas pasadas–, Facundo Roncaglia se rompió en la Copa en enero€, pero en los últimos meses parece que han quedado disipadas buena parte de esas brumas.

El ensayo del jueves frente al Eibar dejó bastante claro que Arrasate va a tener mucho donde elegir para las diez jornadas decisivas en las que, por puro peaje de la temporada en forma de molestias y amonestaciones, se van a prodigar alternativas más allá de las propuestas por el entrenador. Algunas de las apariciones fueron significativas.

El Chimy, a quien le va a tocar ahora afinar el cuerpo para coger el ritmo de la competición, se suma a una numerosa nómina de delanteros, la compuesta por Calleri, Budimir, Enric Gallego y Adrián, recursos de sobra en esta faceta a pesar de los últimos problemas para marcar.

Jonas Ramalho debutó con Osasuna en un encuentro no oficial ante el Eibar. El futbolista cedido por el Girona demostró que se encuentra en forma y que sabe responder en su doble misión en el lateral derecho y en el centro. Las dos demarcaciones, en la primera Nacho Vidal es indiscutible, están caras para entrar.

Las apariciones de los chavales, incluida la presentación en sociedad con el primer equipo de Diego Moreno, son el último suministro para una de por sí bien nutrida plantilla. Fueron dos los que estuvieron en el once inicial ante el Eibar. Jorge Herrando se desempeñó como central izquierdo con corrección; Javi Martínez volvió a demostrar en el eje que es un buen pelotero, que sabe lo que se hace con el balón. A Diego Moreno por fin le llegó el turno para estrenarse en el lateral derecho con los profesionales, mientras que Aimar Oroz –otro llamado a ir teniendo mayor protagonismo– y Asier Córdoba son habituales con el grupo desde el inicio de la Liga.

No jugaron en Eibar los que últimamente están disfrutando más minutos y que acumulan mayores esfuerzos en este tramo de la competición porque han establecido su papel protagonista en el equipo. Es el caso de Nacho Vidal, Aridane, David García, Lucas Torró, Kike Barja, Rubén García o Jonathan Calleri. Juan Cruz se está recuperando de unas molestias tras el último encuentro y los internacionales Budimir y Moncayola, también con presencia en los planes del entrenador, se encuentran con sus selecciones.

A la espera del restablecimiento de Íñigo Pérez –su trabajo específico va encaminado lógicamente para su recuperación para este mismo curso–, la única nota negativa para el final de temporada es la nueva lesión de Jony. El extremo asturiano no ha tenido continuidad en todo el campeonato porque sus consecutivas dolencias musculares han impedido cualquier rendimiento sostenido y así una valoración general de sus aportaciones. Mientras estuvo sano y con continuidad en entrenamientos y partidos, Jony fue un gran mecanismo de conexión con los atacantes –todos los encuentros firmaba servicios con picante para el gol–, pero esto se ha ido diluyendo al mismo ritmo que sus convalecencias le hacían desaparecer con más frecuencia. Que haya participado en 16 encuentros de Liga y que solo en ocho de ellos lo haya hecho desde el equipo titular habla de su racha. Jony deberá llegar para el sprint final.