En un párrafo

egún un profundo estudio estadístico de los nuestros (un par de minutos o así), si eres un (o una) joven de Islandia y estás en forma, tienes un gran porcentaje de opciones de formar parte de alguna selección absoluta. Porque con apenas 360.000 habitantes y la de deportes que hay, a nada que te esfuerces y especialices -y resistas la tentación de la cerveza, omnipresente allí- está hecho. Lo que ya no es tan normal es que, con tan poca cantera, Islandia dé la cara en las grandes citas de algunas competiciones. La fama se la llevó la selección de fútbol, al brillar en el Europeo 2106 y el Mundial 2018, pero le damos mucho más mérito a la de balonmano, deporte en el que pocas veces falta en Mundiales y Europeos y en los que tiene una medalla olímpica (plata en 2008) y otra europea (bronce en 2010). Si te despistas, puedes creer que estás viendo a Suecia o Dinamarca. Ayer vencieron a Portugal y no será el único rival al que se pulan en el Europeo.