El Club Dantzaleku Sakana ha organizado para el primer fin de semana de julio Bargagain 24 Elkartasun pausoak, una prueba deportiva diferente para dar visibilidad y recaudar fondos para Adano, asociación de ayuda a niños y niñas con cáncer de Navarra. Consistirá en 24 ascensiones a la Cruz de Bargagain, situada a 1.153 metros de altitud. Cada hora, un colectivo o un grupo realizará la subida, patrocinada por empresas y comercios locales que apoyan económicamente esta iniciativa. Asimismo, se puede colaborar con la compra de un Dorsal 0 en la web del club, o sumándose a alguna de las ascensiones.
“Queríamos preparar algo distinto y que fuera muy local, que involucrase al mayor número de colectivos y empresas. Estuvimos dándole vueltas al cómo y una compañera lanzó la propuesta”, señaló Adrián Claver, presidente del club. Pronto se pusieron manos a la obra, con llamamientos para captar voluntarios para la organización y contactos con colectivos, asociaciones y empresas de la zona. “La respuesta ha sido increíble. Nuestro mayor miedo está siendo morir de éxito por la buena acogida que está teniendo la iniciativa. Todo el mundo quiere ayudar. Sólo tenemos palabras de agradecimiento”. Todavía sin cerrar el programa, adelantó que el evento deportivo estará acompañado por una programación cultural paralela, con diferentes propuestas en las que también colaboran distintos bares y tiendas de Altsasu.
La semilla de esta iniciativa se plantó en febrero, cuando Pello Vergara leyó en este periódico un reportaje sobre la enfermedad de Irune Pain, una joven de 16 años de Altsasu a la que diagnosticaron leucemia el pasado año. “Conozco a su madre, Itziar, de toda la vida. Un día le comenté que Dantzaleku Sakana siempre ha sido un club solidario y que quizá se podía hacer algo. La cosa quedó ahí”, recuerda este veterano deportista. “Días después me llamó y me dijo que la idea le parecía interesante y que la iba comentar con la asociación. Me volvió a llamar al día siguiente para decirme que adelante”. El siguiente paso fue llamar al presidente del club. “Ese día tenían junta y trataron el tema. Esa misma noche me envió un WhatsApp para decirme que el club quería colaborar”.
Vergara también incide en la implicación que ha despertado el proyecto. “Uno de los temas más complejo era la atención sanitaria porque Cruz Roja y DYA están preparando el dispositivo de Sanfermines. Hemos tenido la suerte de que Itziar y Erkuden Mercero son enfermeras y hemos conseguido tres médicos y diez sanitarias. Además, Protección Civil de Milagro nos deja tres mochilas de ataque, cuatro camillas de lona y material sanitario”.
En la presentación de la prueba estuvo Irune, acompañada de sus padres, Itziar Urteaga y Javier Pain, y por su hermana Maialen. En la fase final del tratamiento, que pronto podrá continuar desde casa, esta familia quiso agradecer la iniciativa y poner en valor la labor de Adano, que trabaja en coordinación con el Hospital Universitario de Navarra. “Te apoyan desde el primer día y durante todo el proceso, con una educadora social, psicóloga... Si necesitas cualquier cosa, siempre están ahí”, indicaron. También destacaron el trabajo del voluntariado. “Con esta enfermedad tienes que estar muchas horas en el hospital. En nuestro caso hemos tenido a la familia para ayudarnos pero hay gente que no tiene esa suerte y los voluntarios acuden para hacerte compañía o darte un rato libre para hacer tus cosas o desconectar”