Rubén García reconoció tras el empate ante el Athletic que el vestuario de Osasuna se marchó de El Sadar con una sensación agridulce, convencido de que el equipo pudo haber logrado algo más. “Te vas con un sabor agridulce porque la sensación dentro del grupo es que podíamos haber hecho más, no desde el esfuerzo, sino desde la concentración y de los pequeños detalles, que es donde ha estado la diferencia tanto en ataque como en defensa, especialmente en el gol”, aseguró el centrocampista rojillo.
Pese a ello, Rubén quiso poner en valor el trabajo colectivo realizado durante el encuentro. “En líneas generales hemos hecho cosas bien y hay que darle valor”, apuntó, subrayando el nivel competitivo mostrado por el equipo ante un rival exigente.
El jugador también miró ya al próximo compromiso liguero, consciente de la importancia de mejorar los registros lejos de casa. “Es un partido en el que ambos equipos somos conscientes de lo que nos jugamos. Sabemos que fuera de casa no hemos estado bien, pero vamos a Girona a por los tres puntos”, concluyó.
Nico Williams
“Ha sido un partido difícil, los encuentros en El Sadar siempre te exigen al máximo. Queríamos sacar los tres puntos y lo hemos intentado, pero a pesar de ello nos llevamos un buen sabor de boca porque el equipo ha estado reconocible, así que nos vamos contentos”. El menor de los Williams fue uno de los más destacados del Athletic, sobre todo en una segunda mitad. Tras el descanso, los leones buscaron más a Nico y fue el propio extremo el que contó por qué: “Valverde me pidió que demostrara lo que soy, que cogiera el balón. Estoy contento porque el míster está haciendo las cosas bien, aunque esperamos que en el siguiente partido nos salgan mejor”.