El Girona-Osasuna acabó envuelto en un auténtico cristo en los minutos finales. Cuando el partido entraba en el descuento y el conjunto rojillo apretaba en busca del empate, una tangana entre jugadores de ambos equipos encendió Montilivi y condicionó el desenlace del encuentro.
El enfrentamiento se produjo antes de que concluyera el tiempo reglamentario, con empujones, protestas y varios futbolistas implicados, lo que obligó al árbitro a detener el juego durante unos instantes. Pese a la interrupción y a la evidente pérdida de tiempo, el colegiado decidió no alargar el descuento, decretando el final del partido poco después, para sorpresa del banquillo y los jugadores de Osasuna.
La trifulca se saldó con varias amonestaciones y una expulsión, reflejo de la tensión acumulada. El árbitro mostró tarjetas amarillas a varios jugadores de Osasuna, como Aitor, Sergio y a Aimar, durante el propio descuento y expulsó a un futbolista del Girona, Lass, por su participación en los incidentes. La sensación en el conjunto navarro fue de incredulidad, tanto por el desarrollo del altercado como por la rapidez con la que se dio por concluido el encuentro.
Con el partido ya finalizado, el colegiado mostró tarjeta amarilla a Kike Barja, una amonestación que llegó una vez señalado el final y que terminó de certificar un cierre bronco y cargado de nervios. Al capitán de Osasuna le sacó amarilla por “protestar ostensiblemente”, algo que en las imágenes de la tele no pareció y sobre todo sorprendió la actitud del árbitro con el de Noáin, con continuos “¿quieres otra?”.
Disculpas de Míchel
El entrenador del Girona, Míchel Sánchez, ha pedido “perdón” al Osasuna por la expulsión del joven Lass Kourouma en los últimos minutos de la victoria de este sábado contra el Osasuna (1-0) y ha añadido que le “sabe mal” por “la imagen dada porque no somos un equipo violento”.
“Aimar le ha tirado para atrás dos veces, pero la acción que luego ha hecho él no tiene justificación. Se ha equivocado”, ha añadido Míchel sobre la acción que ha provocado una tángana entre los dos equipos.
En este sentido, ha detallado que el centrocampista africano está “muy arrepentido” por la agresión y que “enseguida se ha dado cuenta de que ha metido la pata y de que no tenía que actuar así”.
El técnico rojiblanco también ha lamentado que Lass perderá “una oportunidad clave” porque sin Axel Witsel, lesionado, y Jhon Solís, en la rampa de salida, iba a tener “responsabilidad y minutos”.