El comentario de Javier Saldise:
Desde que perdió en Girona, Osasuna ya sabía que el partido más importante de la semana es el de esta tarde en El Sadar frente al Oviedo y ahora le toca a los futbolistas en el terreno de juego refrendar esa magna concentración que viene desde hace unos días. El encuentro frente al colista es como una final para los rojillos, que deben agarrarse de nuevo al rendimiento en su estadio para seguir vivos en la Liga y que, en el partido de hoy, tienen además el objetivo de ganar para alejar todavía más a uno de los rivales de la zona baja.
Osasuna se encuentra ante un compromiso difícil por la responsabilidad, en el que el Oviedo va a venir con la vieja receta de dejarse la vida en cada pelota, entre otras cosas porque si no lo hace, es irse despidiendo de la categoría. Lisci no sorprende con la alineación. La continuidad de los centrales de la Liga relega a Boyomo al banquillo, y el técnico italiano también deja claro que no hay debate en el lateral izquierdo y Javi Galán es el primero en la lista de preferencias.
La importante baja de Moncayola le da un sitio en el eje a Moi Gómez, un perfil distinto para la zona de creación en la que se gana dominio de la pelota pero se pierde el poderío físico monumental del centrocampista de Garinoain. Todo lo que no sea ganar al Ovieda, será un severo varapalo para Osasuna, que además no anda sobrado de confianza y ve cómo a su alrededor otros equipos en problemas ya han iniciado su particular reacción.