Osasuna-Villarreal, la previa: Aimar se apunta para seguir en racha
El centrocampista completa el último entrenamiento, aunque es duda que sea titular
Tajonar ha vivido una semana marcada por la incertidumbre. Mientras Osasuna prepara el encuentro de este sábado ante el Villarreal (16.15 horas, Movistar+), todas las miradas están puestas en Aimar Oroz. El mediapunta de Arazuri ha completado este viernes el último entrenamiento de la semana, pero arrastra las molestias de aquel golpe que recibió en Vallecas. El traumatismo con contusión en el pie derecho le ha impedido trabajar con normalidad durante toda la preparación del partido, ejercitándose casi siempre en el interior de las instalaciones, al margen del grupo.
La duda sobre el 10 rojillo es más que seria. A Alessio Lisci apenas le queda margen de maniobra para decidir si arriesga con su mejor jugador entre líneas o si opta por preservarle ante un calendario que no da tregua. El talento navarro es de esos futbolistas que marca la diferencia, pero forzarle podría complicar aún más su recuperación. La decisión del técnico italiano será clave.
Si finalmente Aimar Oroz no puede estar desde el inicio, las opciones sobre la mesa son variadas. La más sugerente pasa por dar la alternativa a Raúl Moro, el último fichaje del mercado invernal, que llegó del Ajax hace apenas una semana. El extremo catalán, que se sentó en el banquillo en Vallecas sin llegar a debutar, espera su oportunidad con ganas. Su velocidad, su descaro en el uno contra uno y su capacidad para encarar podrían ser precisamente lo que Osasuna necesite para romper al Villarreal.
Claro que la entrada de Moro obligaría a mover piezas. Lo más probable es que Rubén García o Víctor Muñoz ocuparan la mediapunta que deja libre Oroz, mientras el catalán se ubicaría en la banda. De darse, seguramente sería Rubén García quien ocupase su sitio.
Otra alternativa sería darle la titularidad a Moi Gómez, más habituado a esa posición, aunque el dibujo táctico perdería el desequilibrio que tanto valora Lisci. De hecho, el técnico transalpino ha usado a Moi más pegado al inicio de la jugada, en el doble pivote.
Buen momento
Lo cierto es que Osasuna llega al partido en un buen momento anímico tras la victoria en Vallecas, el primer triunfo a domicilio de la temporada. El equipo ha encontrado solidez defensiva y mordiente arriba, justo lo que necesita para batir a un Villarreal en horas bajas. El submarino amarillo atraviesa su peor momento del curso: cuatro derrotas consecutivas, nueve partidos seguidos encajando goles y una racha de resultados que ha hecho saltar las alarmas en Marcelino García Toral.
El técnico asturiano sabe que una nueva derrota en Pamplona complicaría todavía más sus aspiraciones europeas y pondría en entredicho el proyecto. Por eso se espera un Villarreal necesitado y agresivo, que intentará imponer su calidad individual desde el primer minuto. Los de La Cerámica cuentan con futbolistas de nivel Champions como Dani Parejo o Gerard Moreno, aunque su rendimiento lejos de casa ha sido muy discreto: siete partidos seguidos encajando y dos derrotas consecutivas.
Osasuna, décimo en la clasificación con 25 puntos, tiene la oportunidad de dar un golpe encima de la mesa ante su afición. El Sadar lleva diez partidos seguidos viendo marcar a los rojillos y cuatro sin perder en casa, una fortaleza que Lisci quiere blindar definitivamente. El técnico recupera a Alejandro Catena tras cumplir sanción, lo que también abre el abanico en el eje de la defensa. Herrando ha cumplido con nota mientras ha faltado la pareja Catena-Boyomo. Ahora hay que ver si lo mantiene o no.
La respuesta llegará este sábado a las 16:15. Y si no puede estar el navarro, ahí estará Raúl Moro esperando su momento.
