Osasuna Promesas consiguió en Ponferrada una victoria que puede suponer un punto de inflexión en el final de la temporada del conjunto rojillo en Primera RFEF, uno de los cursos más complicados que se recuerdan en el filial rojillo en los últimos años, ya que desde que Santi Castillejo cogió las riendas del equipo en el verano de 2018, el técnico valtierrano ha ido consiguiendo todos los objetivos marcados, con mayor o menor holgura, curso tras curso. No obstante, este año las cosas no le están saliendo al filial rojillo como le gustaría -antes de que comenzara la jornada se encontraba a diez puntos de los puestos de permanencia-, pero eso no significa que el equipo fuera a tirar la toalla. Un ejemplo de esa máxima reside en la victoria de esta jornada, en Ponferrada, ante una Ponferradina que llegaba en racha -tres victorias de manera consecutiva-, que le sirve al equipo para coger confianza.

Cabe recordar que, pese a que hay varios fichajes de fuera de la estructura de Tajonar este curso en la plantilla, la misma también está formada por jugadores del Subiza que, en su proceso de formación, vivieron un descenso de categoría el año pasado de Segunda RFEF a Tercera RFEF, y algún otro que llegaba desde el División de Honor. Aun así, del partido de este sábado se pueden sacar conclusiones muy positivas, con varios nombres propios que pueden generar especial ilusión, si no lo hacen ya, en el aficionado rojillo.

El primero, Asier Bonel. El delantero de Caparroso, habitual en las categorías inferiores de la selección española, ha visto cómo sus minutos han incrementado de manera considerable desde enero, coincidiendo con los cantos de sirena que llegaban en forma de rumores de una posible salida en forma de cesión ante el escaso protagonismo que estaba teniendo en la primera mitad de campeonato. Este aumento de confianza depositada en el ariete, que según pudo saber este periódico causó muy buena impresión en el staff del Barakaldo en el duelo disputado en Lasesarre, se ha traducido en su primer gol este curso. Ya se conoce que los delanteros viven de los goles, y sólo queda esperar que Bonel engrose esa cifra en las once jornadas que restan para el final del campeonato regular. Además, el tanto conseguido por el canterano rojillo sirvió, no sólamente para conseguir la victoria 104 días después de la anterior y romper esa racha negativa, sino también para acabar con el periodo de imbatibilidad de Andrés Prieto, portero del conjunto blanquiazul.

La Ponferradina encaja un gol después de más de 700 minutos sin hacerlo

A los 14 minutos, el meta local consiguió batir el récord de imbatibilidad de su equipo, que databa de la temporada 2003-04: 765 minutos sin encajar un gol. Sin embargo, tres minutos después, el filial rojillo tuvo el honor de romper este muro de los blanquiazules, adelantándose en el marcador con el 0-1 en una jugada en la queel propio Andrés Prieto ya sacó una mano salvadora a disparo de Roberto Arroyo, pero el rechace quedó suelto y Asier Bonel marcó a puerta vacía, estableciendo la nueva marca en 768 minutos.

Asier Bonel se señala el escudo en la celebración de su primer tanto del curso. CA Osasuna

Así las cosas, y pese a que la situación deportiva necesita algo parecido a un milagro para salvar la categoría, otra de las buenas noticias del equipo es la irrupción de Rafa Fernández. El portero, que estuvo en gran parte del curso a la sombra de un Stamatakis que estaba realizando una más que notable primera parte de temporada, llegando a ser uno de los porteros menos goleados del curso, ha visto cómo se ha abierto una puerta a la titularidad que no la ha soltado.

Rafa Fernández atrapa un balón en un lance del encuentro ante la Ponferradina. CA Osasuna

No obstante, en sus siete apariciones esta temporada, ya ha dejado paradas para la galería. Ante el Real Madrid Castilla en el Alfredo di Stefano, Fernández sacó una mano cambiada a un disparo a la escuadra que fue reconocida como la mejor parada de la jornada.

El Subiza, pendiente de la situación del Promesas

Esta situación deportiva que atraviesa Osasuna Promesas afecta a otro equipo de la estructura rojilla, el Subiza. El cuadro de Alfredo Pérez se encuentra en posición de play off de ascenso a Segunda RFEF, categoría a la que podría caer el Promesas a final de temporada, por lo que dejaría sin efecto un posible ascenso del segundo filial ya que dos equipos pertenecientes a la misma estructura no pueden competir en la misma categoría. No obstante, el matiz se encuentra en que, si llegados al tramo final no se ha consumado de manera matemática el descenso del primer filial, el segundo, en este caso, sí que podría disputar la promoción.