A Osasuna le espera esta noche a partir de las 21.00 horas un complicado derbi en Anoeta, donde visita a una Real Sociedad que sigue saboreando su clasificación para la final de Copa (contra el Atlético) y que se ha convertido en la particular bestia negra de los rojillos esta temporada.
La Real remontó en El Sadar en Liga (del 1-0 al definitivo 1-3), todavía con Sergio Francisco como técnico, y después se llevó un emocionante duelo de octavos de final de Copa, ya con el estadounidense Pellegrino Matarazzo en el banquillo. Lo hizo en los penaltis tras nivelar un 0-2 adverso con un gol en el tiempo añadido. Por eso Osasuna y Lisci le tienen unas ganas especiales al adversario con el que rivalizan esta noche.
Para vengar estas dos últimas afrentas, los rojillos viajan a Donostia con las bajas de los sancionados Rubén García, al que todo apunta que sustituirá Raúl Moro en el once inicial, y Raúl, mientras que se barrunta en el ambiente la posibilidad de que Boyomo se cuele en la alineación de salida en detrimento de Herrando.
Europa a la vista... Sin saber cuántos van
La cuestión es que Real y Osasuna protagonizan un choque con la vista puesta en Europa, porque ambos equipos tienen la permanencia muy encarrilada y, separados únicamente por un punto (35 tienen los donostiarras, por los 34 que acumulan los rojillos), ambos quieren sumar para no descolgarse de la pelea por un puesto en una competición continental a la que incluso podría ir el octavo.
Con estos condimentos, a Osasuna se le presenta una opción para volver a ganar fuera y regresar a la senda del triunfo tras dos jornadas sin uno.