"Es lo peor que hemos hecho desde que estoy en el Sevilla". Con estas contundentes palabras reflejaba el técnico del conjunto hispalense, Luis García Plaza, su sentir tras caer derrotado ante el Levante en una final por la permanencia en Primera División. El cuadro andaluz no tiene margen de error ya que se encuentra un punto y un puesto por encima del descenso antes de su visita a Pamplona para medirse a Osasuna en El Sadar. Los hispalenses se encuentran en 17ª posición con 34 puntos, un lugar y una unidad en el casillero más que las que tiene el Alavés, 18º con 33. Es por eso que en la capital de Andalucía ya comienzan a cuestionar al técnico, y ponen en duda que pueda llegar a terminar un curso al que le quedan apenas seis fechas para llegar a su conclusión.

Lo cierto es que desde la llegada de García Plaza al banquillo del Sevilla, el equipo no ha mostrado una reacción necesaria para alejarse de los puestos de peligro, hecho que evidencia que el preparador no mejora los resultados de Almeyda, su predecesor, y ya se han encedido las alarmas en la planta noble del Ramón Sánchez-Pizjuán. Así, y ante tal situación, no sería descabellado pensar en una última opción para cambiar el rumbo del equipo. Llegados a este escenario, la última solución sería, según aseguran diversos medios, optar por colocar en el banquillo a un hombre de la casa como pueden ser tanto Manolo Jiménez o Joaquín Caparrós, u optar por la experiencia en este tipo de situaciones de Javi Calleja, estos dos últimos, con pasado rojillo. El primero tuvo un paso efímero en la trágica temporada 2016/2017, mientras que el segundo pisó El Sadar como jugador durante tres campañas (2009-2012).

Osasuna ya le ganó al Sevilla el pasado curso

Así las cosas, el partido que mide a ambos conjuntos este domingo en El Sadar va mucho más allá de los tres puntos para ambas entidades. Osasuna, por su parte llega a la cita con algo más de colchón sobre los puestos de descenso, pero tampoco tiene garantizada su continuidad de manera matemática en Primera División. El conjunto de Alessio Lisci dejó una pobre imagen ante el Athletic en San Mamés en la última jornada liguera y tiene, ante su público, la oportunidad de resarcirse de ello y demostrar que tiene hambre por cada punto que resta en este final de campeonato, pese a que las sensaciones puedan ser las opuestas.

No obstante, la efeméride refleja que un solitario gol de Rubén García dejó los tres puntos en casa para los de Vicente Moreno. De repetirse signo en el partido, es cierto que Osasuna se acercaría bastante a esa salvación matemática ya que alcanzaría los 42 puntos, dejando en una situación crítica al Sevilla.