El hijo de Javier Aguirre revela cómo fichó Izco a su padre: “Me voy nadando a Osasuna”
Mikel Aguirre cuenta que Ángel Martín González le telefoneó a Japón durante el Mundial de 2002, en el que, como ahora, dirigió a la selección mexicana
Mikel Aguirre, hijo de Javier Aguirre, el que fuera jugador y entrenador de Osasuna, ha revelado recientemente cómo se fraguó el aterrizaje de su padre en el banquillo del conjunto navarro. Lo ha hecho en una extensa entrevista para la revista Sports Illustrated Mexico bajo el título “Retrato de mi padre”, una charla con el periodista Mario Palafox y editada por Edmundo Méndez.
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Antes de entrar en materia, resulta conveniente recordar que Javier Aguirre Onaindia (Ciudad de México, 1/12/1958) jugó 11 partidos con Osasuna en 1986, hasta que una fractura de tibia y peroné tras un choque con el portero del Sporting Juan Carlos Ablanedo puso fin de manera abrupta a su etapa como jugador rojillo, convirtiéndose Michael Robinson en su relevo. Nada que ver con su exitosa trayectoria como técnico rojillo entre 2002 y 2006, en la que condujo a Osasuna a la primera final de Copa de su historia (la que en 2005 perdió con el Betis en la prórroga en el ya derruido Vicente Calderón de Madrid) y a la previa de la Champions.
“Sale lo de España de manera absolutamente increíble porque esa sí es para contarla”, cuenta Mikel Aguirre como preámbulo. Y sigue: “Un gran amigo nuestro que escribe en el periódico Marca y que hace fútbol internacional va al Mundial de 2002 (en Corea y Japón). Conoce a mi papá y se acuerda de que jugó cinco partidos en Osasuna hace muchos años y le dice: “Te quiero hacer una entrevista”. “Sí, claro, adelante”. Le hace una entrevista en pleno Mundial y en esa mi papá dice: “A mí algún día me gustaría dirigir en España”. Esa entrevista la ve un excompañero que tuvo en Osasuna, Ángel Martín González, que se estaba postulando para ir a la dirección deportiva de Osasuna en la presidencia de Pachi Izco, que en paz descanse también el gran Pachi. Y le dice: “Mira, Pachi. Yo jugué con este mexicano. Va a dirigir en el Mundial y dice que le gustaría algún venir a Europa. ¿Por qué no le hablamos?”. “Pues hay que hablarle”. “Pues órale”.
Una llamada al teléfono fijo en Japón
“Creo que en esa época o no había celulares o no se usaban tanto y la anécdota es buenísima porque mi papá dice que está en el gimnasio, en Japón, no me acuerdo en qué ciudad, y que hablan al gimnasio y contesta Manu Beto de la Torre, que era su jefe en la selección. “Sí”. “¿Está el señor Javier Aguirre? Le hablamos del Club Atlético Osasuna”. “Sí, aquí está. Javier, te hablan de Osasuna”. “Cómo que me hablan de Osasuna”. “Sí, te hablan de Osasuna”. “Ah, pues ora”. Y ahí conoció, bueno, no conoció, sino que tuvo su primer contacto con Ángel Martín González. Habían jugado juntos hace muchos años y se acordaba de él. Y le dijo. “Hablé con el presi, con Patxi Izco, y queremos hablar contigo. ¿Te gustaría venir a Osasuna?”. “Me voy mañana nadando a Osasuna”. “Ah, pues no ha gustado lo que hemos visto en el Mundial y creo que nos ayudarás aquí en Pamplona”.
Lo demás es historia de Osasuna. En lo que respecta a la selección mexicana, Javier Aguirre la clasificó como primera de grupo para los octavos de final del Mundial de 2002, en los que cayeron con Estados Unidos (2-0). 24 años después y ejerciendo como una de las tres selecciones anfitrionas del Mundial (las otras son Estados Unidos y Canadá), Aguirre ya tiene a México clasificado matemáticamente para los dieciseisavos de final, con dos victorias, dos porterías a cero y todavía un partido de fase de grupos por delante.
