pamplona - Un total de 306.766,49 euros. Es la cantidad que recaudó Cáritas Diocesana el año pasado a través de la venta de boletos, una pequeña fuente de ingresos teniendo en cuenta la totalidad de recursos que maneja la entidad eclesial para paliar las necesidades de las alrededor de 20.000 personas en situación de pobreza severa.

Iriarte presentó ayer las novedades de la tómbola, que se inaugura este sábado, a las 19.00 horas, y se clausurará el 15 de julio. El precio del boleto se mantiene en 0,80 euros y se han impreso 2.300.000 euros, 100.000 más que el año pasado. Cáritas quiere insistir en la idea de que el 99% de los premios son comprados para “romper mitos”. De hecho, los únicos productos que no han sido adquiridos proceden de tres empresas a las que agradecen su colaboración: carretillas Reybesa, Conservas Pedro Luis y Bodegas Arriezu Vineyards.

En relación a los premios, hay 345.000 premios directos que siguen incluyendo cinco coches, 86.000 premios para los boletos de Reúna y 23 vales de compra por valor de 2.500 euros en comercios del Casco Antiguo de Pamplona.

Una de las novedades que es la caja regalo que se ofrece para aquellas personas que quieran regalar boletos a otras personas, y que ha sido elaborada por el Centro Ocupación San Francisco, que atiende a 259 personas. Este año también se van a colocar paneles que tendrán mensajes e información sobre la organización y la labor social que realiza Cáritas.

Hace dos años se agotaron los boletos y en 2015 “estuvimos a punto”, admitió para quien es “triste” que haya premios que todos los años no se retiran, principalmente sorteos. El “secreto” de la tómbola es que se trata de una tradición muy arraigada en la ciudad que ha pasado de generación en generación. “Lo tenemos asumido como algo de Pamplona”, destacó Iriarte. Cáritas insiste al público en que consulte los números premiados. Serán publicados en la prensa local, en www.caritaspamplona.org, en el blog https://tombola.caritaspamplona.org, en el panel expuesto en la propia tómbola en el Paseo de Sarasate y en las redes sociales.

El año pasado las cuentas de la entidad reflejaron un gasto de 5.578.738,38 euros, de los que 3,2 millones procedieron de sus más de 3.200 socios y donantes. Las subvenciones públicas apenas representan un 1,2% del presupuesto (67.294 euros). De las parroquias se logró recaudar 553.195 euros. Las herencias significaron una entrada de 341.000 euros, 212.264 euros los trabajos realizados en centros de Cáritas, 258.734 de recursos obtenidos por la venta de inmuebles y 200.752 de donaciones para campañas de emergencia. De este presupuesto disponible, Cáritas destina 1,4 millones a su programa de acogida, un millón a su programa de centro ocupacional, 600.000 euros a campañas de emergencias, 446.000 euros al programa de residencias y pisos supervisados, y 413.000 euros a cooperación internacional, entre otros proyectos. Ángel Iriarte, delegado episcopal y director de Cáritas Diocesana, aseguró ayer sobre el perfil de los demandantes de ayuda (programa de acogida) que “aquellas personas que estaban en mejor situación han empezado a salir, mientras que los que estaban anclados en la exclusión continúan en una situación de pobreza o de riesgo”. Añadió que sigue habiendo mucha gente en situación de pobreza cronificada.

refugiados El director de Cáritas Diocesana Navarra aseguró por otro lado que se está tratando a los refugiados “peor que a las mercancías” y ha pedido que se ponga fin a la política de “absoluto egoísmo” que se está aplicando a las personas que se ven obligadas a salir de sus países. A diferencia de las mercancías, “a los seres humanos les estamos poniendo vallas, los estamos empujando hacia atrás”, denunció Iriarte, que considera que “la situación que estamos viviendo con los refugiados es escandalosa”. Cáritas, dijo, “no defiende nunca una política loca de acogida, pero las políticas no pueden ser de absoluto egoísmo”. Que haya millones de sirios que han tenido que salir de su país y que sea noticia que 14 refugiados van a ser acogidos en Navarra “a mí me da que pensar”.