Pamplona -Las líneas 1 (Universidades), 20 (Príncipe de Viana-Gorraiz) y 14 (Ayuntamiento-Rochapea), son las más valoradas por el usuario del transporte público. En el lado contrario, las peores puntuaciones son para las líneas 22 (Yanguas y Miranda-Berriosuso), 11 (Ezkaba-Sario) y 12 (Ermitagaña-Mendillorri). Los datos se desprenden del Estudio de Satisfacción de Personas Usuarias del Transporte Urbano Comarcal 2015 realizado por la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, y que, concluye, que, en general, la satisfacción global del servicio obtiene un notable (un 7,7 sobre 10), lo que supone que el 84% de las personas usuarias del TUC le dan más de 7, y solo el 3% le suspenden, y le dan menos de 5. Entre los aspectos a considerar, hay que señalar que el precio del billete sigue siendo lo peor valorado por quien coge la villavesa. A pesar de que un estudio reciente decía que Pamplona es de las más baratas del Estado, sin embargo el 46% de las personas usuarias dice que les resulta “cara” o “muy cara”.
En general todas las líneas de la villavesa aprueban y con nota en la encuesta realizada por la MCP, y obtienen un 7,8 de media. A la hora de realizar la valoración se tienen en cuenta 18 atributos de calidad específicos de la línea en que se ha realizado el viaje. De ello, se desprende que las que se encuentran por encima de la media (7,9 o más) las líneas 1, 20, 14, 8, 3, 21, 17, 6, 25, 9, 5, 23 y 15, líneas que suponen el 30% de los viajes en la red de transporte. En la media de la red, con un 7,8, las líneas 4 y 19, y por debajo, la 2, 16, 7, 11, 12, 10, 18, siendo la 22 (Yanguas y Miranda-Berriosuso), la que recibe la puntuación más baja, un 7,5.
¿Qué se valora del Bus? El estudio se completa con un análisis pormenorizado de los aspectos que más valoran los usuarios del transporte urbano comarcal, unas valoraciones que sirven a la Mancomunidad, como gestora del TUC a desarrollar sus líneas estratégicas para mejorar el servicio. En general el índice de satisfacción del cliente, es decir la media de los valores, alcanza un valor de 7,7 sobre 10. A la cabeza en niveles de satisfacción, se encuentran aspectos como la seguridad del autobús (8,4 puntos); la accesibilidad a las paradas, es decir que estén bien ubicadas y en número suficiente recibe un 8,3, igual que la accesibilidad al bus (silletas, sillas de ruedas, etc.). Con un 8,1 puntúan la claridad de información sobre líneas y recorridos; con un 8, que las paradas están limpias y cuidadas, y la misma puntuación recibe el diseño de la red, y si permite acceder a todas las zonas. En el lado contrario, lo menos valorado es el sistema de reclamaciones (7,3), la temperatura del autobús (7,2), los refuerzos en hora punta (7,2), la misma puntuación que le dan a la conducción sin brusquedad. Los puntos de recarga de tarjetas reciben un 7,1 y el aspecto peor valorado es el precio, con un 6,4 (6,2 en 2014). “En general, todos los atributos de calidad mantienen sus valores” respecto a estudios anteriores, aunque, según concluye la MCP, “la implantación de los abonos 30 días ha influido en la mejor percepción del precio y puntos de recarga”.
Para hacer compras, más Respecto a estudios anteriores, se nota un cierto incremento entre aquellos usuarios que cogen la villavesa para realizar compras, ocio, visitas, etc, ya que pasan del 20% en 2010 al 46% en 2015. ¿Por qué se coge el autobús? En primer lugar porque es “más cómodo o práctico”, razón que obtiene el 52%; por no tener coche (el 40%), por las dificultades de aparcamiento/ zona azul (24%), por que es más barato (el 26%). Este último aspecto, curiosamente, registra el valor más elevado de la serie histórica, ya que en 2010 apenas suponía el 11%. Para un 15% les resulta rápido y otro 6% esgrime razones ecológicas.