Frescura, calidad y sostenibilidad en los tres mercados municipales de Pamplona
sANTO dOMINGO, eNSANCHE Y eRMITAGAÑA ofrecen productos de temporada con un trato cercano al cliente
Natalia Biurrun
Los mercados municipales son el resultado de una tradición histórica, un punto de encuentro e interacción social, que han contribuido y contribuyen a generar vitalidad en los barrios. Además de ser centros neurálgicos de la ciudad, disponen de la mayor oferta de productos locales y de calidad con un trato cercano y amable en el servicio.
Pamplona cuenta con tres mercados de abastos, vinculados a la empresa pública municipal Comiruña SA: Ensanche, Santo Domingo y Ermitagaña. Todos ellos ofrecen variedad de productos frescos de alimentación de calidad, que se complementa con actividades de animación, formación y divulgación de temas relacionados con alimentación, gastronomía y salud, así como diversos servicios a sus clientes. Los coordinadores de los tres mercados Susana Frommkrecht (Santo Domingo), Diego Cantero (Ensanche) y Elena Ustarroz (Ermitagaña) aseguran que “son espacios sostenibles que contribuyen a la economía local”.
Dinamizadores de la economía local
Los mercados municipales tienen un papel estratégico en el desarrollo económico de las ciudades, “ya que se trata de un comercio de proximidad y cercanía que apoya a los pequeños agricultores en favor de una soberanía alimentaria e impidiendo el oligopolio de las grandes empresas que acaparan el mercado”, indica Susana Frommkrecht. Además de aportar valores asociados a la sostenibilidad social, medioambiental y cultural, “impulsan hábitos alimentarios equilibrados y saludables porque disponen de materia prima de calidad, minuciosamente seleccionada”, añade. Sobre este aspecto, Elena Ustarroz señala que “los mercados, como comercios de proximidad y diferenciándose de otras superficies comerciales, ofrecen a sus clientes un trato personalizado, esmerado y especializado; un ‘tú a tú’ que aporta total confianza. Los comerciantes de los mercados son capaces de dar consejo sobre qué producto elegir, según temporada o necesidad específica de cada consumidor, sugerencias sobre cómo prepararlo y/o conservarlo... por lo que no sólo se ofrece venta sino servicio. De esta manera, el cliente elige de manera consciente, informada y detallada lo que quiere comprar”. Por su parte, Diego Cantero afirma que “el comercio de proximidad contribuye y apuesta por un desarrollo sostenible a nivel de progreso social, equilibrio medioambiental y crecimiento económico”. Asimismo, los tres coordinadores coinciden en que la transparencia en lo que se vende es otra de las señas de identidad de los mercados municipales, dado que “son los propios comerciantes quienes se encargan de la adquisición de sus productos y de su comercialización e, incluso algunos, de la producción”. Y esto significa “una menor manipulación de los alimentos, con la consiguiente reducción de envases y residuos, haciendo del mercado un espacio sostenible”, afirman.
No obstante, los mercados municipales de Pamplona también han sabido adaptarse a los nuevos hábitos de consumo, a innovar y modernizarse, sin perder su seña de identidad: la tradición. “El servicio a domicilio es cada vez más demandado y nuestros comerciantes ofrecen facilidades a la hora de realizar los pedidos por teléfono con la ventaja de que existe una complicidad con el cliente y que el vendedor siempre va a preparar lo mejor para él porque conoce sus necesidades y gustos de limpieza, corte...”, comentan. A lo que añaden que “de la huerta a la mesa es toda una realidad porque muchos puestos ofrecen verdura limpia, ya preparada para cocinar”.
Referente culinario
Los últimos estudios de mercado indican que existe un interés creciente entre los consumidores por los alimentos locales y por la manera de producirlos, cobrando así más relevancia los canales de comercialización más cortos como es el caso de los mercados municipales. Teniendo en cuenta que Navarra dispone de una de las despensas más variadas del Estado, “debemos convertirnos en el punto de referencia que albergue esta biodiversidad, que es base de nuestra gastronomía, y que permita el disfrute sensorial de los productos autóctonos, tanto en los pamploneses como en los turistas que visitan la ciudad. Porque conocer nuestro patrimonio culinario es conocer nuestra cultura”.
Los tres mercados municipales están desarrollando un plan de marketing conjunto, apoyado por el Ayuntamiento de Pamplona, con el objetivo de promocionar el producto fresco y de calidad que ofertan, tratando de acercarlos a todo tipo de público con una actividad lúdica, gastronómica y solidaria cuyo protagonista es el producto de temporada. Hasta la fecha, han realizado degustaciones de pinchos y vinos DO Navarra y una exposición de Setas y Hongos enmarcada en la iniciativa Saborea el otoño.