El mercado del Ensanche era un lugar bullicioso, abigarrado, variopinto y siempre repleto de personas por las mañanas. Era frecuentado sobre todo por mujeres, que eran mayoritarias en los puestos de venta, y mucho más aún entre la clientela. Había sido construido en el año 1948, aprovechando el espacio interior de un patio de manzana, y debía mucho de su fisonomía a su hermano mayor, el mercado de Santo Domingo, que había sido construido mucho antes, en el año 1877, con diseño de José María Villanueva.
El suceso más importante ocurrido en su historia fue sin duda la histórica huelga de mujeres, ocurrida el 7 de mayo de 1951, hace ahora 75 años. En aquel entonces las mujeres, soliviantadas por la carestía de la vida y por una radical subida del precio de los huevos, se declararon el huelga, se manifestaron y llegaron incluso a forzar una entrevista con el gobernador franquista, el falangista Luis Valero, a quien le cantaron las cuarenta.
Hoy en día
La zona permanece prácticamente inalterada, y tan solo la moderna urbanización y el mobiliario urbano permiten apreciar los años transcurridos entre ambas imágenes. También interiormente, el mercado conserva intacto su sabor antiguo, merced a varias acertadas intervenciones, y al igual que su hermano el mercado de Santo Domingo mantiene una rica actividad comercial. Ambos son especialmente recomendables para quienes saben detenerse y apreciar el producto de la tierra, fresco y de calidad.
Durante estos días este mercado está siendo escenario de una interesantísima exposición sobre la huelga de mujeres de 1951. Mediante paneles que muestran fotografías y recortes de periódicos, puede uno conocer cómo la huelga fue reprimida por el Régimen, y como la prensa internacional se hizo eco de ella, mientras que la prensa local, adocenada y plegada siempre al Régimen, calló o intentó minimizar sus efectos. De vergüenza.