Euskararen Defentsarako Sarea se concentró el jueves en la plaza de la Constitución de Pamplona. Hace un año el Consistorio puso el nombre de la plaza y la rotuló únicamente en castellano. El TAN dictaminó que debía escribirse también en euskera, pero después el TSJN decidió que no estaba obligado a hacerlo. "Para hacer frente a la justicia euskarafóbica", el colectivo reivindicó ayer que "queremos las calles en euskara".