Los tesoros de San Fermín, al descubierto en una publicación
‘El Tesoro de San Fermín’ estudia el excepcional conjunto de platería y joyería reunido a lo largo de siglos en torno al santo
Durante siglos, a escasos metros del bullicio de los Sanfermines y del tránsito cotidiano por la iglesia de San Lorenzo, ha permanecido custodiado uno de los conjuntos devocionales y artísticos más singulares del patrimonio navarro; el tesoro de San Fermín, una mezcla de platería y joyería que, pese a su valor artístico e histórico, ha pasado en gran medida "desapercibido" para la ciudadanía.
El historiador del arte Ignacio Miguéliz ha dedicado los dos últimos años a estudiarlo de forma sistemática y a reunirlo en el libro 'El Tesoro de San Fermín. Devotio in argento et auro', publicado por la Universidad de Navarra y presentado este martes.
El origen
El origen de la obra es prácticamente casual. Miguéliz, especialista en platería y joyería, llevaba años investigando el conjunto y había publicado estudios parciales sobre algunas de sus piezas.
Sin embargo, fue una visita al tesoro con patronos del Museo Universidad de Navarra la que puso en evidencia una ausencia llamativa: "No existía un estudio monográfico que analizara el conjunto en su totalidad", ha indicado el autor en declaraciones a EFE.
El resultado es la documentación exhaustiva de un "patrimonio excepcional", formado principalmente entre los siglos XVI y XX, con un peso determinante del siglo XVIII, momento en el que se construyó la actual capilla de San Fermín y se dotó de numerosas piezas de gran riqueza.
A diferencia de lo ocurrido en muchas iglesias, donde guerras, desamortizaciones y crisis económicas provocaron la desaparición de estos objetos, el tesoro de San Fermín ha llegado prácticamente íntegro hasta hoy.
"El conjunto destaca no solo por el número de piezas y su calidad, sino también por la rareza de muchas de ellas. Entre los objetos catalogados figuran jarros de plata procedentes de América que no tienen paralelos conocidos, además de frontales de altar, fuentes sacras y piezas de orfebrería de tipologías poco habituales incluso en el contexto español. Algunas de ellas pueden considerarse prácticamente únicas", ha señalado.
La devoción
El libro revela también la dimensión global de la devoción a San Fermín. "Muchas piezas fueron encargadas por el Ayuntamiento de Pamplona, patrono de la capilla, pero otras llegaron como donaciones de pamploneses y navarros que emigraron, especialmente a América Latina".
"A través de la plata, estos emigrantes mantuvieron un vínculo material y simbólico con su ciudad y con el santo, enviando objetos de gran valor devocional y artístico que hoy forman parte del tesoro", ha explicado.
Pese a esta riqueza, Miguéliz considera que el conjunto sigue siendo poco conocido. Reconoce el cuidado constante que los párrocos de San Lorenzo han dispensado a las piezas y las iniciativas puntuales de apertura y visitas, pero cree que, en términos generales, el tesoro "pasa desapercibido" para la mayoría de la población.
Precisamente por ello, uno de los objetivos del libro es hacer visible este patrimonio y ponerlo al alcance no solo de especialistas, sino también del público general.
La publicación supone, además, un paso clave en la conservación del conjunto, al ofrecer una catalogación e inventario definitivos. Para el autor, conocer y documentar es el primer paso para "proteger".
El interés despertado entre investigadores de España y Latinoamérica confirma, a su juicio, la relevancia del estudio y su aportación a la historia del arte navarro y a la comprensión de las redes devocionales y artísticas que conectaron Pamplona con otros territorios.
Con esta obra, el tesoro de San Fermín deja de ser un patrimonio silencioso para ocupar el lugar que le corresponde en la historia cultural de la ciudad y del santo que la identifica en todo el mundo.