Luz verde al proyecto de rehabilitación de Casa Recalde, en la Magdalena, para 4 viviendas de alquiler
Urbanismo otorga licencia de obras a la rehabilitación del inmueble, en pleno Camino de Santiago y sin uso desde 2022. La autorización recoge que debe contar también con el permiso de la CHE
Casa Recalde, cuyo uso como vivienda se remonta a 1854 en el Camino de Burlada 5, junto al convento de las Josefinas y el puente de la Magdalena, acogerá en los próximos meses un nuevo proyecto inmobiliario para el histórico barrio. El Ayuntamiento de Pamplona, a través del área de Gobierno Estratégico, Urbanismo, Vivienda y Agenda 2030, acaba de dar licencia de obras para la rehabilitación del edificio, en la actualidad en estado ruinoso, ya que dejó de estar habitado en 2022. De culminarse finalmente, será la primera promoción de viviendas de nueva construcción que se pone en marcha en el barrio de la Magdalena, una zona histórica de Pamplona con en torno a veinte casas antiguas, de las que no hay ninguna en venta. En pleno siglo XXI, la Magdalena es el último reducto que queda de la Pamplona de antaño, de la ciudad hortícola y ganadera que fue.
En pleno Camino de Santiago, Casa Recalde fue un lugar precioso, en la esquina con la calle Magdalena. Por eso, los proyectos inmobiliarios no paran de surgir. En 2024, este periódico se hizo eco del anuncio de una promoción de 6 viviendas de lujo en Casa Recalde, que finalmente no se materializó.
Ahora, dos años después, el Ayuntamiento de Pamplona ha dado licencia de obras a Sergio Bacaicoa San Martín, en representación de los propietarios del inmueble, para la ejecución de un proyecto de rehabilitación para 4 viviendas, con destino al alquiler, entre cuyas fórmulas se baraja su cesión a la bolsa del Gobierno de Navarra, según han sabido los vecinos.
Licencia de la CHE para poder iniciar las obras
Las obras, recoge la autorización municipal, “se realizarán bajo dirección técnica que garantice su correcta ejecución -según proyecto de fecha enero de 2025, firmado por el arquitecto Jaime Huarte Goñi, que responsabilice de la buena ejecución de los trabajos y el cumplimiento de la normativa”. La autorización municipal añade también que “la presente licencia se entiende otorgada sin perjuicio de otras autorizaciones, como son la del organismo de cuenca (la Confederación Hidrográfica del Ebro), de cuya solicitud por parte del promotor se tiene constancia”.
Casa Recalde, que fue propiedad de la familia Urmeneta, estuvo alquilada desde principios del siglo XX a la familia Recalde. Olegario Recalde y Dolores Lacabe ya ya tenían alquiladas las cucdras de los bajos en 1919. Hoy, una de sus nietas, Puy Recalde, residente en el barrio unas casas más adelante, en Casa de Erro, recibe con satisfacción la noticia. “Algo nos hemos enterado del nuevo proyecto”, señala. Para Puy, la rehabilitación de Casa Recalde es bien recibida, ya que “ayudará a darle vida al barrio, porque es una casa preciosa”, opina.
Recalde recuerda cómo su abuelo Olegario fue a vivir con su familia en 1928, con sus 5 hijos, y uno de ellos, Ángel, continuó después de inquilino con su mujer Chelo Onís y sus 7 hijos, entre ellos Puy. Ella residió en Casa Recalde durante 30 años: “Hemos vivido cuatro generaciones”, recordó. Fallecido su padre, su madre Chelo aún mantuvo la casa hasta que murió en 2022.
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Puy Recalde señala que, junto con la puesta en uso del viejo inmueble, el Ayuntamiento debería “cuidar más esta zona, la más auténtica de Pamplona”. En los últimos meses, los residentes más cercanos a las piscinas de Amaya han vivido con preocupación los asentamientos: “Ahora está todo limpio, y tampoco está los que vivían debajo del puente”, señala.
Albergó un negocio de curtido de pieles en los bajos
Casa Recalde pudo haberse llamado antes Casa Curtidores, ya que en el siglo XIX albergó en su planta baja una curtiduría, y, de hecho, allí deben de quedar todavía restos de los lagos, pequeños pozos donde las pieles eran puestas a remojo.
El historiador y etnógrafo David Mariezkurrena recuerda haberlos visto. Él conoce bien el barrio de la Magdalena, no en vano su madre nació en la Casa de las Moscas, situada junto a Casa Recalde, un edificio donde durante años fue famosa la tasca de las Moscas o tasca de la Juanita, su abuela.
Según los trabajos de Mariezkurrena, la Magdalena fue también zona de curtidores, como lo fue la Rochapea. “En torno al viejo puente de la Magdalena también estuvieron presentes los artesanos encargados de transformar el basto pellejo de los animales en cuero válido”. En esos lagos las pieles eran tratadas con los llamados curtientes, sustancias obtenidas de las cortezas de ciertos árboles, en Navarra el roble y la encina. Se obtenía así el tanino o tan, con el que se trataba la piel, tras haber pasado por cal viva y agua.
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