El alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, ha explicado que se ha trasladado a Ride On, concesionaria del servicio de bicicletas eléctricas de la ciudad, una oferta "generosa" para continuar con este servicio y ha indicado que, en el caso de que se interrumpiera, "tendríamos que acudir a los tribunales para solicitar un concurso de acreedores". El Ayuntamiento negocia contrarreloj este viernes para intentar llegar a un acuerdo, sin que aún se haya materializado.

Así lo ha explicado, en declaraciones a los medios de comunicación, después de que la empresa anunciara la paralización del servicio a partir de la medianoche del 13 de febrero debido a que "siguen reteniéndose todos los pagos debidos a esta empresa desde el mes de septiembre de 2025" por parte del Ayuntamiento de Pamplona.

Asiron ha reconocido que la concesión del servicio de bicicletas eléctricas "planteó problemas desde su inicio y actualmente estamos en un proceso de negociación intensa". En este proceso, ha explicado, el Consistorio ha trasladado a la empresa "una oferta que creemos que es generosa", que "representa bien los intereses de la ciudad y estamos esperando respuestas". Y ha apostado por "una transición ordenada de este servicio" con la idea de hacer una nueva licitación después del verano.

"La decisión corresponde a la empresa"

Si bien no ha querido entrar en detalles sobre esta propuesta, sí que ha afirmado que "es una oferta más allá de la cual el Ayuntamiento no puede ir" y, en el caso de que el servicio se interrumpiera, "tendríamos que acudir a los tribunales para solicitar un concurso de acreedores".

Preguntado si el servicio sigue activo este viernes, ha indicado que "la decisión les corresponde a ellos -la empresa-" y "desde el Ayuntamiento poco más podemos hacer que seguir negociando y seguir defendiendo la propuesta hasta el último momento". "Hasta donde yo sé, cuando he llegado al Ayuntamiento, había bicicletas; había pocas pero había alguna", ha precisado.

El alcalde ha considerado que el acuerdo con la empresa "tendría que versar sobre la posibilidad de llevar a cabo una transición ordenada que permita en su momento ir a una licitación -del servicio- después del verano".

Ultimátum

El Ayuntamiento de Pamplona y la empresa concesionaria del servicio de bicicletas siguen apuran las negociaciones con el objetivo de mantener operativo el servicio mientras se pone en marcha el nuevo sistema. Ride On amenaza con suspender el servicio por una falta de financiación que achaca al Ayuntamiento, argumento que rechaza el concejal Joxe Abaurrea. El representante de EH Bildu dejó claro que la decisión de licitar un nuevo servicio que sustituya a Ride On se adoptó antes de conocer el ultimátum de la empresa, que en abril del año pasado ya hizo la misma amenaza. En aquella ocasión, las discrepancias acabaron en un acuerdo, que ahora ha saltado por los aires a la vista del progresivo deterioro del servicio, agudizado después de las Navidades, con una falta casi total de bicicletas.

Después de tantos problemas –que el equipo de Gobierno siempre ha achacado a la adjudicación de Navarra Suma– la conclusión es que, para que la ciudad tenga un sistema de bicicleta eléctrica de garantías, lo mejor es que el servicio sea municipal y acordar una nueva licitación. "Es una cuestión de responsabilidad institucional; estamos obligados a ofrecer a la ciudadanía el mejor de los servicios y ahora no lo estábamos logrando; debemos gestionar de forma eficiente los fondos públicos y por eso hemos de asegurar la compra de material de calidad y tenemos que cumplir el objetivo que nos habíamos marcado con la comarcalización", señaló Abaurrea.

La primera preocupación ahora es que, mientras se pone en marcha el nuevo expediente, el servicio actual siga en funcionamiento. Para ello, el Ayuntamiento ha trasladado una propuesta a Ride On de varios puntos que siguen negociando. En primer lugar, y sobre la fórmula jurídica, se habla de mantener la orden de continuidad del servicio que se dictó tras el acuerdo de abril; en segundo lugar, y sobre la viabilidad económica, el Ayuntamiento ofrece realizar un ‘pago a justificar’ por importe de 60.000 euros mensuales para que la adjudicataria pueda hacer frente a los gastos directamente imputables al servicio (plantilla, alquiler de naves, equipos y servicios informáticos); en tercer lugar, y respecto a la mecánica de funcionamiento, se propone realizar cada mes la justificación de los gastos correspondientes al mes anterior y efectuar posteriormente un abono por el importe restante hasta la cantidad de 60.000 euros, de manera que la empresa siempre cuente con liquidez mensual.

Como contraprestación, el Ayuntamiento plantea dos requisitos: que Ride On se comprometa a mantener el servicio en las condiciones mínimas de calidad establecidas por el Consistorio hasta el 31 de diciembre "o plazo en el que el servicio sea adjudicado mediante contrato", y que se autorice a una persona que designe el Ayuntamiento a tener acceso a las cuentas de la empresa para poder verificar en cualquier momento su estado.

"Esperemos que, a través de esta fórmula, lleguemos a un acuerdo satisfactorio para ambas partes", explicó el concejal. Si la propuesta no es aceptada y Ride On decide cerrar el servicio este viernes, el Consistorio acudiría a los tribunales de lo mercantil para solicitar "un concurso de acreedores necesario" que se impondría a la compañía. En ese escenario, ha admitido que podría haber una interrupción temporal del servicio.

Reintegro del dinero

Si eso sucede, el Ayuntamiento se convertiría en acreedor de la compañía y se encargaría de abonar a la ciudadanía el dinero y después lo recuperaría de la empresa. En este caso, el Ayuntamiento ha diseñado dos sistemas para garantizar que nadie que tenga dinero invertido en abonos o wallets de Ride On pierda su dinero. Se ofrecería la oportunidad de ceder la deuda a favor del Ayuntamiento (que posteriormente reclamaría a la empresa) a cambio del reintegro del dinero, o cambiar ese dinero por abonos para el nuevo servicio. El Consistorio calcula que la cifra total de estos fondos podría rondar los 300.000 euros.