El 4 de marzo finalizó el plazo de alegaciones del proceso participativo previo al Plan Especial de Actuación Urbana (PEAU) de Etxabakoitz Norte, donde el Ayuntamiento de Pamplona quiere construir un centenar de viviendas de alquiler social destinadas especialmente a la emancipación juvenil. Las viviendas se edificarán en dos parcelas en desuso, destinadas a dotacional, en la parte central de la calle Ramiro de Goñi.

La medida ha encontrado una fuerte oposición de los vecinos de la zona, que en apenas dos semanas han recogido casi un millar de firmas dirigidas a la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento. “Se presentaron de manera centralizada 913 firmas el 3 de marzo y 60 firmas más el 4 de marzo”, explican los vecinos.

En su solicitud, manifiestan su “total oposición técnica y social” al proyecto de edificación y solicitan “la paralización inmediata” del plan. Entre los motivos, apuntan en primer lugar a la “destrucción de zonas verdes. La eliminación de este espacio verde contraviene la necesidad de preservar ‘pulmones naturales’ en áreas consolidadas, ignorando parcelas sin urbanización consolidada o solares vacíos cuya edificación debería ser prioritaria según criterios de sostenibilidad urbana”. Por otro lado, consideran que se produce una “vulneración del equilibrio dotacional. No sólo no se proyectan más parcelas dotacionales y aparcamientos en calle, más espacios libres y zonas verdes, para las nuevas viviendas, sino que se destruyen los que ahora existen”.

El vecindario lamenta igualmente el “déficit de infraestructuras y servicios públicos. El incremento poblacional proyectado no cuenta con un refuerzo proporcional en dotaciones básicas, centros comunitarios ni servicios asistenciales, cuya reserva de suelo es competencia de este Ayuntamiento”, detallan. Y se refieren a la “excesiva densidad poblacional en la zona” que provocaría la medida. “El continuo urbano de Etxabakoitz Norte y Barañáin presenta ya la mayor densidad urbana de la Comarca de Pamplona”, citan. En cuanto a la movilidad y el tráfico, detallan que “la zona presenta saturación en los accesos entre Pamplona y Barañáin. Hay un problema grave de falta de aparcamientos en vía pública. Exigimos la elaboración de los preceptivos Informes de Impacto de Tráfico y Ambiental que no pueden sino concluir que no hay capacidad de absorción de la red vial actual ante 100 nuevas unidades residenciales”, dicen.

Por últimos, los vecinos recalcan la “insuficiencia de dotaciones públicas y reservas de suelo. La zona carece de las infraestructuras básicas necesarias para la población. Conforme a la normativa urbanística, es competencia exclusiva de este Ayuntamiento la previsión y reserva de suelo para dotaciones públicas, centros comunitarios y espacios asistenciales. Resulta una negligencia administrativa aumentar la densidad residencial sin haber garantizado previamente la disponibilidad de parcelas dotacionales que soporten dicho crecimiento, eliminando además de hecho las que fueron cedidas por nuestras viviendas”, concluyen.