El comercio Ojitos de Luna, dedicado a la venta de souvenirs, accesorios y artículos textiles, ha cerrado sus puertas en el número 5 de la calle Zapatería, en Pamplona.

Detrás del negocio se encontraban los hermanos Cachiguango, comerciantes de origen ecuatoriano que llegaron a España hace 24 años y que habían desarrollado su actividad principalmente en mercadillos y ferias. La pandemia y la suspensión de estas actividades les obligaron a reinventarse y buscar nuevas fórmulas para continuar con su actividad.

Oferta centrada en artículos de regalo y productos textiles

Ante este escenario, optaron por establecerse en un local fijo, dando lugar a Ojitos de Luna, un establecimiento orientado tanto a residentes como a visitantes del Casco Antiguo, con una oferta centrada en artículos de regalo y productos textiles.

Sin embargo, la iniciativa no ha logrado consolidarse. El cierre pone de manifiesto las dificultades a las que se enfrentan los pequeños comercios en el centro de Pamplona, especialmente aquellos que dependen en gran medida del turismo y del consumo ocasional.