Daniela solo pinta multitudes. “Me nace naturalmente. Pintar otra cosa me parece aburrido o no me interesa”, dice esta venezolana afincada en Madrid, mitad artista mitad auditora de 33 años. Su estilo encaja como un guante con San Fermín, una fiesta que no conoce pero ha estudiado a fondo. Y su vista cenital de un Chupinazo –obviamente multitudinario– ha sido el segundo cartel preferido por el público. Juntos ha recibido el 18,56% de los votos (1.988). “Estoy muy contenta de haber quedado finalista, y recibir tantos votos es un orgullo para mí”, afirma.

'Juntos', en cartel de Daniela que ha quedado en segundo lugar. Javier Bergasa

Su estilo se explica por dos razones. La primera es “explorar esa sensación de pertenencia y de identidad. Yo he emigrado dos veces, mis padres y mis cuatro abuelos también. Tengo una historia familiar que te hace repensar a dónde perteneces y quién eres. Porque cuando emigras no eres ni de un lado ni del otro. En España me siento súper recibida y estoy muy contenta... pero no soy española. Y si regreso a Venezuela tampoco soy esa misma persona que era cuando vivía allí. Y creo que cuando eres parte de una multitud satisfaces esa sensación de pertenecer, no necesitas ningún esfuerzo, ni plantearte si se dice coche, auto o carro. Nada más estás y perteneces”, reflexiona.

"Cuando eres parte de una multitud satisfaces esa sensación de pertenecer, no necesitas ningún esfuerzo, ni plantearte si se dice coche, auto o carro. Nada más estás y perteneces"

Además, “dentro de las multitudes hay comportamientos que son exponenciales, que te transforman en tu forma de actuar y de pensar. Pierdes tu individualidad para convertirte en parte de un todo. Como cuando vas a un concierto y estás como en éxtasis, y bailas, gritas... estar rodeado de gente que actúa así te hace también actuar así, y toda esa energía me parece hermosa”.

Daniela, junto a algunos de sus cuadros. cedida

El vínculo con San Fermín

El año pasado una familia de Pamplona contrató a Daniela para un encargo. “La obra que hice eran los Sanfermines. Hice mucha investigación de la fiesta y de ahí salió esta idea de participar en el concurso”. Pamplona y sus multitudes “me volvieron loca. Me enganché investigando, leyendo de la fiesta, viendo vídeos, fotos... Como ese estudio que hicieron del movimiento de las multitudes en el momento del Chupinazo, que crea un ritmo y es algo que se puede prever”.

En la obra, en pintura acrílica sobre lienzo editada digitalmente para adaptarla al cartel, “lo importante, en línea con esto de la energía que te transforma, era hacer una descomposición de la multitud para justamente mostrar esa magia o esa línea roja que une a las personas que forman parte del Chupinazo. Descomponer para ver qué hay adentro y mostrar que la fuerza de San Fermín es lo que mantiene unido a las personas. Es lo que se representa a través del color rojo”.

Y aunque no conoce la fiesta, “lo que entiendo como parte de la investigación es que se vive a través de la vivencia colectiva. Sin esa masa la fiesta sería algo completamente distinto. Y quería reflejar un esa belleza de la fiesta desde el punto de vista de la multitud”.