“Hoy en el barrio nos sentimos contentas porque vamos a poder acceder a nuestro centro de salud, por fin, sin barreras arquitectónicas”. Con estas palabras, integrantes de AZ Osasun Taldea han celebrado este miércoles frente al Centro de Salud del Casco Viejo la construcción del ascensor urbano que conectará la plaza de Compañía con la calle Calderería y que permitirá salvar uno de los principales problemas de accesibilidad denunciados durante 6 años por el vecindario. “Conseguimos un barrio más habitable, cercano y en el que dé gusto vivir”, han asegurado.
La obra, anunciada recientemente por el Ayuntamiento de Pamplona y prevista para entrar en funcionamiento en marzo de 2027, pondrá fin a una situación que afecta especialmente a personas mayores y personas con movilidad reducida. Las portavoces del colectivo, Aquina de la Cruz, Blanca Unzué, Anabel de Carlos, Isabel Iribarren y Amelí, han recordado junto a los vecinos, durante la lectura de un comunicado, que en enero de 2021 presentaron 478 instancias ante Osasunbidea para exigir una solución a las barreras arquitectónicas existentes en el centro. “Han sido seis largos años de trabajo intentando transmitir las dificultades de acceso que día a día sufre la vecindad”, han señalado.
Según han denunciado, la presencia habitual de vehículos estacionados en la zona obliga a que los vecinos utilicen escalera o la cuesta Bajada de Javier. “Estamos hablando de personas vulnerables, gente muy mayor o usuarios de sillas de ruedas, y muchas veces se encuentran con coches o furgonetas que dificultan todavía más el paso”, han argumentado las integrantes de Az.
La puerta cerrada del sótano La reivindicación de la comunidad no comenzó pidiendo un ascensor. Según explicó la congregación, la propuesta defendida por el colectivo durante todo este tiempo consistía en abrir la puerta existente en la parte baja del edificio, en la calle Calderería. Ese acceso ya fue utilizado anteriormente durante las construcciones en la plaza y permite llegar directamente al ascensor interior del centro sanitario. Para los vecinos se trataba de una solución sencilla, inmediata y económica. “Abajo hay una puerta que directamente te lleva al ascensor. Cuando se hicieron obras funcionó así”, ha explicado Aquina De la Cruz.
La negativa por parte del Gobierno de Navarra para habilitar esa entrada llevó al colectivo a trasladar reiteradamente sus reclamaciones a distintas instituciones, entre ellas Parlamento de Navarra y Defensor del Pueblo. En el manifiesto leído ayer criticaron que, pese a las numerosas reclamaciones, la respuesta durante años fue que los informes técnicos consideraban correcto el acceso actual. “Llevamos años pidiendo la puerta, con lo fácil que es”, ha señalado un vecino.
La actuación anunciada por el Ayuntamiento convertirá esta infraestructura en el primer ascensor urbano integrado en la trama histórica del Casco Viejo. El proyecto cuenta con una inversión aproximada de 250.000 euros y está previsto que las obras comiencen durante el otoño. Actualmente, el acceso solo es posible mediante una escalera de 25 peldaños desde Calderería o las cuestas de Curia o Bajada de Javier.
Respaldo vecinal constante
Entre los asistentes al acto se encontraba Carlos, vecino de la calle Javier N°6, que acudió para mostrar su apoyo a una demanda que, aseguró, conoce de primera mano. Su esposa, fallecida el año pasado, tenía dificultades para desplazarse y necesitaba acudir frecuentemente al centro de salud. Explicó que no pudo participar activamente en las últimas manifestaciones porque debía dedicar gran parte de su tiempo a cuidarla, pero quiso estar presente en esta convocatoria por lo que representa para muchas personas del barrio. “Este día se lo dedico a mi esposa y a mucha gente que ha fallecido”, ha afirmado.
Carlos además defendió que la instalación del ascensor beneficiará a quienes actualmente tienen dificultades de movilidad, pero también a las generaciones futuras. “Va cambiando la cosa, nadie se queda joven para siempre”, ha explicado.
A su juicio, la actuación llega tarde, aunque supone un avance importante para mejorar la calidad de vida para la comunidad de vecinos en el Casco Viejo.