El Ayuntamiento de Pamplona va a contratar durante seis meses a diez personas con discapacidad, cinco mujeres y cinco hombres, afectadas por enfermedad mental, para realizar tareas de mantenimiento y pintura de mobiliario urbano y desarrollo de actividades agrícolas auxiliares. Este proyecto, subvencionado por el Servicio Navarro de Empleo-Nafar Lansare y cofinanciado por el Servicio Público de Empleo Estatal busca fomentar la empleabilidad de estas personas, a través de un itinerario de incorporación laboral, que cuenta con la colaboración de la Fundación Elkarkide, a través de una asistencia técnica.

La anterior edición del programa, desarrollada entre los meses de agosto de 2025 y febrero de 2026, ha concluido con la incorporación al mercado laboral de dos personas a lo que se añade que tres personas accedieron a un centro ocupacional, otras tres personas pasaron a un programa de orientación sociolaboral para búsqueda de empleo, una persona inició una formación de certificado de profesionalidad y otra persona se encontraba en situación de incapacidad transitoria. Estos resultados se consideran muy positivos y dejan de manifiesto que el proyecto supone un avance en los itinerarios de incorporación sociolaboral de estas personas.

La iniciativa, que dará comienzo este jueves, es muy valorada por las personas participantes, como se refleja en los cuestionarios realizados al final del proyecto, donde manifiestan un nivel alto de satisfacción general, con una puntación de 9.8 sobre 10, en aspectos como cumplimiento de objetivos, apoyo en su proceso de incorporación sociolaboral y el desarrollo del programa. En todas las campañas se realiza discriminación positiva de mujeres, para que sean, como mínimo, la mitad de las personas participantes.

El perfil más habitual de las personas que toman parte en este proyecto tiene una edad entre 26 y 35 años, vive con su padre o madre y tiene un nivel formativo de estudios primarios. La experiencia laboral previa suele ser de 1 a 5 años, y en los últimos cinco años ha trabajado menos de doce meses. El diagnóstico más habitual se relaciona con trastornos de ansiedad y con un certificado de discapacidad inferior al 65%.

Actuaciones y tareas

La actividad se desarrolla en un entorno abierto y agradable, sin riesgos para el personal laboral, como son la huerta municipal donde realiza su labor la Fundación Elkarkide y espacios abiertos ajardinados del parque de Aranzadi. Estos espacios se alternan con trabajos en interior de recuperación y pintado de mobiliario urbano en un almacén habilitado en Landaben. El trabajo realizado revierte en la mejora de la ciudad y en la recuperación de mobiliario y, en el caso de la huerta, proporciona producto fresco y saludable a personas beneficiarias del Banco de Alimentos.

El trabajo que se realiza en la huerta y los viveros consiste en tareas agrícolas auxiliares, incluido el plantado de productos agrícolas, recolección, colocación de bolsas para cultivo, poda, limpieza y retirada de hierbas. En cuanto al mobiliario, se realizan labores de lijado, reparación y pintado de elementos en parques y espacios abiertos, y en el local de Landaben. Los elementos son fuentes, bancos, barandillas, pasamanos, protectores de árboles, aparcabicis, elementos para las fiestas, etcétera. En estas tareas, las personas participantes cuentan con la supervisión de personal técnico de Elkarkide: una técnica de integración social y un oficial de pintura.

También se trabajan aspectos laborales transversales, como la asistencia, la puntualidad, el trabajo en equipo, constancia, paciencia, gestión de situaciones, compromiso, etcétera. Dentro del proyecto se realizan formaciones en el campo de actividad de pintura y huerta y otras acciones para la mejora de la empleabilidad: curso de búsqueda de empleo y digitalización.