Si alguien en Navarra tiene alguna duda de qué debe hacer la izquierda no soberanista a la izquierda del PSN, las últimas citas electorales en Extremadura y Aragón aclaran bastante. Ambos territorios son ejemplo vivo de qué ocurre cuando ese espacio va unido –que rentabiliza voto y dobla representación– y qué pasa si va separado –que pierde voto y pone en riesgo los pocos escaños que obtienen–.
En Extremadura, el 21 de diciembre de 2025, la candidatura conjunta Unidas por Extremadura –alianza entre Podemos, Izquierda Unida y Alianza Verde– obtuvo el 10,25%, 54.189 votos, 7 escaños. Tres más que que en 2023, cuando la misma coalición sacó el 5,98% de los votos. La subida tiene explicación lógica porque el 21 de diciembre el PSOE firmó allá los peores resultados de su historia. El resultado de Unidas por Extremadura afianza una coalición de larga trayectoria, que se presenta con el mismo nombre desde 2019. El reparto ha sido el siguiente: Podemos se ha asegurado allí tres escaños –los dos primeros de cada provincia y el cuarto de Badajoz– e IU los segundos y terceros de ambas provincias.
En Aragón la historia es exactamente la contraria. El 8 de febrero, Podemos e Izquierda Unida concurrieron por separado y el partido federal optó por incorporar a Sumar a la candidatura. El partido de Yolanda Díaz no tiene ni implantación ni apenas presencia en Aragón, pero sus ministros se volcaron en campaña y fue un acierto incorporar el nombre a la papeleta, que a muchos votantes les sonaría porque fue la de Sumar la que llevó a Jorge Pueyo –que en las últimas elecciones aragoneses encabezó el subidón de la Chunta– como cabeza de lista al Congreso por Zaragoza.
El resultado fue desigual, pero pobre en cualquier caso. Izquierda Unida-Sumar mantuvo de milagro el escaño de Marta Abengochea: sacó el 2,94%, 19.290 votos. Podemos, en coalición con Alianza Verde, se quedó en el 0,94% y los 6.202 votos.
Es política ficción, pero de haber concurrido juntos –Podemos-Alianza Verde e IU-Sumar– hubiesen sumado más de 25.000 votos. Hubiesen asegurado dos escaños, no tendrían tan lejos el tercero y le habrían quitado uno al PP.