El Gobierno de Navarra tiene previsto aprobar este miércoles un ambicioso Plan de Inversiones financiado con el superávit de 2024. Tras la autorización del Estado para reinvertir estos fondos, la Comunidad Foral dispone de 271 millones de euros que se destinarán a actuaciones estratégicas en la red viaria, la seguridad hídrica, el sector primario y el refuerzo de los servicios públicos esenciales.
En el bloque de movilidad, la actuación más destacada es la licitación de la variante de Arraitz, un proyecto que busca desviar el denso tráfico de la N-121-A —especialmente de vehículos pesados— fuera del núcleo urbano mediante un trazado alternativo, cumpliendo una reivindicación histórica para mejorar la seguridad vial en el eje que conecta Pamplona con Irún.
Asimismo, el plan garantiza la viabilidad de la sustitución del puente de San Andrés en Villava-Atarrabia mediante una partida de 2,3 millones de euros. Esta cuantía se añadirá a la financiación ya concedida por el Ministerio para la Transición Ecológica, que resultaba insuficiente para cubrir el coste total de la obra. Con esta aportación conjunta, se podrá demoler la estructura actual sobre el río Ultzama y construir una nueva con mayor capacidad de desagüe, eliminando el “efecto barrera” y reduciendo drásticamente el riesgo de inundaciones en la zona.
El plan contempla también partidas específicas para la red sanitaria pública. Destacan las labores de climatización del Hospital Universitario de Navarra, actuaciones de mejora en el hospital de Tudela y la adaptación de la accesibilidad en el CASSYR de Andraize. En paralelo, la vivienda pública se consolida como un eje estratégico, con fondos destinados a ampliar la oferta y reforzar las políticas habitacionales del Ejecutivo.
En el ámbito económico, se proyecta en Noáin un centro logístico agroalimentario gestionado a través de INTIA. Esta instalación servirá como punto de venta directa y distribución para pymes agrícolas, facilitando los circuitos cortos de comercialización y reduciendo la dependencia de los productores locales respecto a las grandes cadenas de distribución.
EH Bildu se adelanta
Son las principales medidas pactadas por EH Bildu con el Gobierno de Navarra tras la autorización del Estado para que la Comunidad Foral pueda reinvertir su superávit de 2024. El acuerdo da continuidad a las líneas estratégicas ya avanzadas por la presidenta María Chivite, que había situado entre sus prioridades el refuerzo de infraestructuras sanitarias y educativas, el impulso a la vivienda pública, el desarrollo industrial y la mejora de la red de carreteras.
Sin embargo, este lunes no fue Chivite ni nadie de su Gobierno quien informó sobre el contenido del ambicioso plan, sino que, repitiendo el guion de lo ocurrido con la Ley Foral de Salud, fue EH Bildu quien se adelantó para apuntarse un tanto político, a un año de las próximas elecciones. La portavoz parlamentaria, Laura Aznal, confirmó el acuerdo con el Ejecutivo foral ante los medios de comunicación tras la reunión de la Mesa y Junta de Portavoces del Parlamento.
La comparecencia de Laura Aznal no fue un mero trámite, como suelen ser estas comperecencias de cada lunes, sino una reivindicación del peso de su formación en la gobernabilidad de la Comunidad Foral. La portavoz se mostró “satisfecha” por haber influido “directamente en el destino del superávit”, asegurando que “una vez más, es evidente que cuando EH Bildu participa en la toma de decisiones, es la ciudadanía navarra la que gana”.
El resto de fuerzas políticas reaccionaron de forma dispar ante la relevancia del plan y la forma en que fue comunicado. Desde el PSN, la portavoz parlamentaria Ainhoa Unzu restó importancia al adelanto de EH Bildu y se centró en la gestión. Señaló que el plan se detallará próximamente y permitirá destinar “muchísimos más recursos” a las prioridades de la ciudadanía, mencionando específicamente vivienda, educación y carreteras.
Por su parte, el portavoz de Geroa Bai, Pablo Azcona, habló de un “principio de acuerdo” para la reinversión del superávit. Valoró positivamente que los fondos se dirijan a ámbitos estratégicos como la salud, el sector primario y la cohesión territorial, confiando en su aprobación oficial esta misma semana.
La crítica llegó desde UPN. Javier Esparza calificó lo sucedido como un “ejemplo muy gráfico del poderío que tiene EH Bildu” y denunció que el Gobierno permite que la formación soberanista actúe como su “portavoz oficial”, lo que a su juicio evidencia que “le permiten todo”. “En lugar de sacar una nota de prensa desde el Gobierno contando el acuerdo al que han llegado con el plan de inversiones o en lugar de que el portavoz del Gobierno, el señor Remírez, o los propios partidos políticos que conforman el Gobierno, PSN, Geroa Bai o Contigo, anuncien las medidas de ese plan de inversiones, es EH Bildu quien hace de portavoz oficial del Gobierno, de las políticas del Gobierno”.