Los grupos parlamentarios navarros han reaccionado este lunes al mantenimiento del veto de la sociedad gastronómica Napardi a la entrada de mujeres como socias, una decisión adoptada en asamblea y que trascendió a la opinión pública este pasado fin de semana. Mientras los grupos de mayoría progresista han cuestionado abiertamente lo que consideran una discriminación “machista”, la derecha ha evitado censurar el fondo del asunto, esgrimiendo que se trata de una entidad privada.
La polémica se produce después de que Napardi decidiera no modificar sus estatutos pese al requerimiento del Instituto Navarro para la Igualdad (INAI), que había advertido de un posible incumplimiento del principio de igualdad tras recibir quejas por discriminación. La asamblea general ordinaria celebrada el 21 de marzo respaldó la postura de la junta directiva tras un proceso interno iniciado en enero, en el que la sociedad recabó asesoramiento jurídico de un despacho de abogados vinculado a UPN que concluía que el escrito del INAI no era vinculante.
UPN y PP apelan al carácter privado
En este contexto, el portavoz de UPN, Javier Esparza, ha señalado que tanto Napardi como el INAI “tienen que cumplir las leyes”, pero ha subrayado que el instituto “no tiene competencia para obligar” y que su actuación se limita a una recomendación. “Legítimamente, Napardi puede tomar la decisión de aceptar esa recomendación o de no aceptarla”, ha afirmado, remarcando el arraigo de la sociedad en la vida cultural de Pamplona.
En la misma línea, el portavoz del PP de Navarra, Javier García, ha evitado valorar el contenido de la decisión y se ha limitado a recalcar que Napardi es “una entidad privada” que ha votado internamente. “Poco que añadir a esta cuestión”, ha señalado, sin entrar a valorar el mantenimiento del veto, introduciendo además una comparación con otras situaciones institucionales.
La mayoría progresista denuncia “machismo”
El resto de formaciones, sin embargo, sí ha criticado con claridad la decisión de Napardi y ha respaldado la actuación del INAI. La portavoz del PSN, Ainhoa Unzu, ha afirmado que “en pleno siglo XXI la igualdad no es opcional, es un derecho constitucional” y ha rechazado que se pueda justificar la exclusión de mujeres como una tradición.
Desde EH Bildu, Laura Aznal ha incidido en que este tipo de actitudes “machistas no tienen ninguna justificación” y ha advertido de que no es válido ampararse en la tradición para mantener desigualdades. “La igualdad entre hombres y mujeres tiene que hacerse efectiva siempre”, ha defendido.
El portavoz de Geroa Bai, Pablo Azcona, ha apostado por “avanzar en materia de igualdad en todos los aspectos de la ciudadanía” y ha considerado “razonable” el requerimiento del INAI, abriendo la puerta a un debate más amplio pese al carácter privado de la sociedad.
Por su parte, Carlos Guzmán, de Contigo-Zurekin, ha calificado la situación de impropia del contexto actual. “Vivimos en pleno año 2026 en una sociedad en la cual los derechos de las mujeres tienen que ser iguales”, ha afirmado, para rechazar que entidades privadas puedan ampararse en ese carácter para “generar discriminaciones tan evidentes”. También ha tildado la decisión de “anacrónica” y ha respaldado expresamente la actuación del instituto.