Cuando atravesamos épocas de cansancio, estrés o desánimo, lo que comemos puede marcar la diferencia. Y es que existen alimentos capaces de equilibrar nuestras emociones desde dentro, gracias a que sostienen nutrientes que estimulan la producción de hormonas del bienestar y combaten el agotamiento mental. Incluirlos en el día a día es una forma deliciosa y natural de ponerse de buen humor.

El chocolate

Es, sin lugar a dudas, el más famoso de los antidepresivos naturales. Rico en magnesio y triptófano, ayuda a producir serotonina y endorfinas, conocidas como las hormonas de la felicidad. Además, su contenido en flavonoides mejora y protege el cerebro del estrés oxidativo.

Leche y sus derivados

Los lácteos son una gran fuente de vitamina A y B y minerales, entre los que destacan el calcio y el fósforo. También son ricos en proteínas de gran calidad, y sus aminoácidos ayudan a mejorar la memoria y el estado de ánimo; aumentan los niveles de serotonina, lo que se relaciona con el ánimo positivo.

El plátano

Esta fruta tropical no solo aporta energía rápida gracias a sus azúcares naturales, sino que también contiene vitamina B6, necesaria par que el organismo sintetice la serotonina y la dopamina, neurotransmisores que mejoran el humor y reducen la ansiedad.

Las fresas

Son una fruta deliciosa, pero además de ser un alimento afrodisíaco, también parece ser ideal para mejorar el estado emocional. Y… ¿por qué? Por la vitamina C, que ha resultado ser un excelente protector de las endorfinas, unas hormonas relacionadas con el placer, la euforia.

Las cerezas

Otra fruta que también influye en el estado de ánimo de las personas son las cerezas. A nivel físico, son buenas para reducir los niveles de ácido úrico y se utilizan en el tratamiento preventivo contra la gota y contienen propiedades antiinflamatorias. A nivel psicológico, tienen una gran influencia sobre el mal humor, la ansiedad y los niveles de estrés.

La piña

Es una fruta exótica muy versátil, que puede añadirse a ensaladas y pizzas. Según los nutricionistas favorece la producción de serotonina, lo que ayuda a mejorar el estado de ánimo, tranquilizar y aportar más vitalidad. También parece que ayuda a conciliar el sueño.

Los frutos secos

Almendras, nueces o anacardos son una fuente excelente de ácidos grasos omega 3, magnesio y proteínas vegetales, los cuales nutren el sistema nervioso, evitando los altibajos emocionales.

La avena

Considerada uno de los cereales más reconfortantes, es rica en carbohidratos complejos que liberan la energía de forma gradual, manteniendo estables los niveles de glucosa y evitando los bajones anímicos.

Espinacas

Son conocidas especialmente por su contenido en hierro y vitamina C. Pero las espinacas también son ricas en ácido fólico, que parece ser que aumenta los niveles de serotonina y, gracias a esto, mejora estado de ánimo.

Los pescados

Principalmente aquellos ricos en ácidos grasos omega-3 también deben incluirse en esta lista, pues parece que pueden ser la clave para aliviar la depresión y la ansiedad de forma totalmente natural. Algunos pescados ricos en estas grasas saludables son: caballa, la sardina o el salmón

Y mejor evitar...

Hay otra serie de alimentos y bebidas que restan energía y algunos incluso están relacionados con depresión y estrés, y por tanto conviene evitar:

Los azúcares refinados

Los dulces industriales, refrescos y bollería provocan picos rápidos de glucosa seguidos de caídas bruscas, lo que genera cansancio, irritabilidad y cambios de humor. Además, su consumo habitual reduce la sensibilidad a la serotonina, afectando directamente al bienestar emocional.

El alcohol

Aunque al principio puede dar una sensación de euforia, actúa como depresor del sistema nervioso, disminuyendo los niveles de serotonina y alterando el sueño. Su abuso favorece la ansiedad y la tristeza al día siguiente.

Bebidas energéticas

La evidencia científica muestra una relación entre el consumo de bebidas energéticas y algunos problemas de salud del ánimo. Entre ellos se encuentra la ansiedad, aunque también la depresión y el estrés.

La cafeína en exceso

Un consumo moderado puede estimularnos, pero cuando se supera la dosis recomendada, el efecto es contrario: nerviosismo, taquicardia y un bajón anímico una vez pasado su efecto estimulante. La clave está en controlar cuántos cafés se toman al día.

Carbohidratos refinados

Alimentos como el pan blanco y las pastas refinadas carecen de fibra y nutrientes esenciales, lo que puede afectar el estado de ánimo y contribuir a la sensación de fatiga emocional.