El consumo de tabaco se mantiene como uno de los principales factores de riesgo en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares severas.
La incidencia de infartos agudos de miocardio guarda una vinculación directa con el hábito de fumar, una práctica que somete al organismo a un estrés químico constante.
La entrada de toxinas en el cuerpo provoca inflamación crónica y el debilitamiento de las paredes de las arterias, comprometiendo el flujo de oxígeno hacia el músculo cardíaco.
Por ello, las patologías cardíacas prematuras pueden manifestarse en edades tempranas cuando existe una exposición prolongada al tabaco.
Cateterismo de urgencia a un joven de 27 años
El cardiólogo José Abellán compartió recientemente un vídeo donde puso en evidencia el impacto del tabaco en la juventud.
El doctor informó sobre un cateterismo de urgencia practicado a un joven de 27 años tras sufrir un infarto agudo.
Este caso supone el paciente de menor edad que el especialista recuerda haber tratado en quirófano por este motivo.
El diagnóstico médico determinó que la causa fue la rotura de una arteria. Al revisar el historial clínico del joven, los profesionales identificaron un único factor de riesgo: el tabaco.
El médico calificó la magnitud del cuadro clínico de "brutal", apuntando al consumo de cigarrillos como el responsable directo de la destrucción del tejido arterial.
"Te la juegas con cada calada. Lo perverso de fumar es que te enferma por dentro, sin que te des cuenta. Y el daño que puedes producir en tu corazón es tremendo", explicó Abellán.
El daño silencioso del tabaco
La mayor peligrosidad del tabaco está en su capacidad para deteriorar el organismo de manera completamente imperceptible para la persona.
El doctor Abellán explicó que al inhalar el humo deterioramos gravemente la salud: "Con cada calada inhalas cientos, miles de tóxicos, que irritan tus arterias y todo tu sistema cardiovascular".
Esta agresión deteriora la salud de las arterias sin manifestar síntomas previos o dolencias de advertencia, hasta el instante en que colapsan.
La ausencia de señales físicas de alarma previas al infarto complica la percepción del riesgo real por parte de los fumadores.
Prevención diaria
La tasa de supervivencia frente a un infarto depende de la inmediatez de la atención médica, aunque las cifras de mortalidad inicial son muy elevadas.
"4 de cada 10 no llegan al hospital. En esta ocasión, el paciente ha tenido mucha suerte, pero podría no haber sido así", detalla el doctor Abellán, "Cuidarte, día a día, disminuye muchísimo el riesgo de infarto y enfermedad de corazón", sentencia.