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Cortes, golpes y alguna lesión: así comienza San Fermín en Urgencias de San Martín

Mientras la fiesta estalla en las calles de Pamplona, médicos, enfermeras y personal sanitario ponen en marcha un dispositivo especial para atender las primeras urgencias

Cortes, golpes y alguna lesión: así comienza San Fermín en Urgencias de San MartínOskar Montero

Mientras miles de personas celebran el inicio de las fiestas entre la Plaza del Castillo y el Ayuntamiento de Pamplona, apenas a cientos de metros de allí el centro de salud de San Martín vive su particular comienzo de San Fermín. Este año, el chupinazo ha sido lanzado por los profesionales de la Subdirección de Urgencias de Navarra, un reconocimiento al trabajo que desempeñan durante todo el año y, especialmente, durante estas fiestas. Mientras algunos de sus colegas abrían oficialmente los Sanfermines, en San Martín otros ya recibían a los primeros pacientes. Los uniformes naranjas de los servicios de emergencia sustituyen al blanco y rojo de los festeros y, aunque el ambiente es tranquilo, el personal sanitario sabe que en cualquier momento puede entrar por la puerta un nuevo paciente.

Nada más cruzar la entrada del ambulatorio, los pacientes son recibidos por Andoni Etxaleku, administrativo del centro, quien se encarga de gestionar su llegada y derivarlos al profesional sanitario correspondiente. Desde ese puesto conoce de primera mano el funcionamiento del dispositivo especial que se activa durante las fiestas.

"Hoy en San Martín tenemos dos equipos de medicina y de enfermería, junto con una persona administrativa, la unidad de rayos y personal de limpieza", explica. Durante la mañana, el centro atiende principalmente a personas procedentes de fuera de la comarca de Pamplona, ya que los centros de salud de esta permanecen abiertos para atender las urgencias de su población de referencia.

A partir de las tres de la tarde, sin embargo, San Martín permanece abierto de forma ininterrumpida hasta el 15 de julio y pasa a atender a toda la ciudadanía, priorizando las patologías leves para evitar que el Hospital Universitario de Navarra se colapse. Además, el dispositivo se completa con otras unidades de atención repartidas por la ciudad, como la de Buztintxuri, que ayudan a distribuir la carga asistencial.

Poco más de una hora después del chupinazo, una ambulancia llega al centro de salud de San Martín. Los sanitarios descienden con rapidez, despliegan la camilla y trasladan al interior a una persona que ha sufrido una caída. Recorren con agilidad el largo pasillo que conduce a las consultas, donde el equipo médico realiza una primera valoración para decidir si el paciente puede ser atendido en el propio centro o si, por la gravedad de sus lesiones, debe ser derivado al Hospital Universitario de Navarra. "Los servicios médicos actúan en función de la gravedad y de la cercanía", explica Etxaleku. "La idea es que al hospital lleguen únicamente los casos graves para evitar que se colapse", añade.

Del triaje a la atención médica

Una vez dentro del centro, el siguiente paso es el triaje. Allí, las enfermeras valoran la gravedad de cada paciente mediante un sistema de prioridad del uno al cinco que determina el orden en el que serán atendidos por los médicos.

"Siempre se atiende primero a los casos más graves, como personas con riesgo de suicidio o pacientes que probablemente necesiten ser derivados al hospital", explica la médica asistencialLola Ortega, que trabaja en el centro desde 2019. También se procura agilizar la atención de las personas detenidas que llegan acompañadas por las fuerzas de seguridad.

Lola Ortega, médica asistencial del centro de salud de San Martín.

Las consultas más frecuentes

Según Etxaleku, las consultas más habituales durante las primeras horas de las fiestas son "heridas, personas con brechas y pacientes con patologías previas, como dificultades respiratorias". También llegan "bastantes casos de infecciones de orina". Tras el chupinazo, la afluencia aumenta. "Nos llegan personas con cortes, golpes, alguna con parte de lesiones y también patologías habituales del día a día", explica el administrativo.

Durante San Fermín también aumenta considerablemente la presencia de turistas entre los pacientes. "Vienen muchísimos y nos encanta recibirlos", comenta Ortega. Gracias al sistema informático del Servicio Navarro de Salud, los profesionales pueden elaborar la historia clínica con la información que facilita el paciente y, si es necesario, emitir recetas en papel.

Además, la barrera idiomática rara vez supone un problema. "Entre el personal hablamos francés, inglés e incluso algo de alemán, así que solemos entendernos sin dificultades", explica.

Un equipo preparado para cualquier escenario

A pesar del incremento de pacientes, el personal sanitario afronta las fiestas con tranquilidad. "Siempre es una incógnita porque cada año es diferente", reconoce Ortega. Sin embargo, asegura que nunca ha vivido una situación que el equipo no haya podido controlar.

"Somos un equipo muy compacto. Si surge cualquier problema, los compañeros acuden enseguida para apoyar al médico o atender al paciente", afirma. La coordinación también es constante con Policía Nacional, Guardia Civil y Policía Municipal, especialmente cuando llegan personas agresivas o detenidas.