aritz Meaza, de 27 años y vecino de Lakuntza, acababa de efectuar su compra semanal en el supermercado BM de Alsasua, el jueves de la semana pasada. Cuando se dirigía al coche, el sobre con 300 euros que guardaba en el bolsillo del pantalón se precipitó al suelo en el aparcamiento. "Era el dinero que llevaba al banco para pagar la hipoteca este mes. Al ver que lo había perdido se me hundieron las Navidades", confesaba ayer el joven, trabajador autónomo que actualmente se encuentra desempleado.
Minutos después, Mónica Alén, empleada del supermercado, terminaba su jornada laboral y seguía los mismos pasos de Aritz. En su camino avistaba el sobre. "Al verlo pensé que quizá tenía algún recibo del banco o algún documento que alguien había perdido. Creía que vendría el nombre, pero al mirarlo vi que solo había dinero. No dudé en ningún momento de que sería de algún cliente y volví a al supermercado para comentárselo a mi encargada, Belén López de Mendiguren".
Ambas trabajadoras de BM esperaban que "a lo largo del jueves la persona que habría perdido el dinero preguntaría en el supermercado por él. Sin embargo, nadie vino, así que el viernes por la mañana llamamos a la Policía Foral para preguntar si alguien había acudido a la comisaría por este tema. Ellos mismos se mostraron sorprendidos al decirles que teníamos el dinero de este chico, porque no esperaban que apareciese", recordaba ayer Belén.
Los agentes de la Policía Foral se ponían en contacto instantes después con Aritz para comunicarle la buena noticia. "Al avisarme sentí una alegría inesperada, porque pensé que si el dinero no había aparecido el jueves, ya no lo haría. Además, recuerdo que cuando fui a la Policía Foral el jueves no me dieron muchas esperanzas. También fui a la Policía Municipal y me dijeron que nunca nadie les había devuelto 300 euros, y menos en un sobre en blanco, sin ningún tipo de identificación",
El propio Aritz se dirigió entonces al supermercado BM para recoger el dinero en persona y agradecer a las trabajadoras su gesto. "No sabía ni cómo darles las gracias por lo que habían hecho, porque me veía sin poder pagar la hipoteca este mes. Pero por suerte el dinero lo encontró una persona honrada como Mónica y pude recuperarlo", recalcó ayer.
La aludida, sin embargo, se restaba méritos. "No creo que haya hecho nada especial, sino que simplemente pensé que ese dinero tenía su dueño y no era yo, sino uno de nuestros clientes, aunque me alegró mucho de que Aritz haya podido recuperar su dinero gracias a mí", concluyó.