PAMPLONa - La víctima y el acusado compartían el piso de la travesía Guelbenzu con un tercer inquilino que declaró ayer en la segunda jornada del juicio. Este llevaba residiendo en el mismo solo mes y medio, se declaró amigo tanto de Alex como del procesado y señaló que entre ellos existía una buena relación, aunque “con diferencias por la limpieza”. Sobre los hechos del 18 de abril, este compañero declaró que sobre las 4.30 horas le despertó Diego, al tocar con insistencia el timbre. Llegaba de fiesta, “olía a alcohol y se tropezó con el gato. Fue al baño y luego vi la luz de la cocina prendida, donde supuse que estaba comiendo algo”. Tras dormir, al inquilino le despertaron unos fuertes gritos por la mañana. “Escuché que estaban los dos en el cuarto de Alex, que este decía payaso, el otro respondió no vales para nada y Alex decía me matas, me matas. Y seguidamente oí un tropel de pasos por el pasillo. Todo fue seguido, no escuché una discusión previa y tampoco que Alex golpeara con nada contra la pared. Abrí la puerta de mi habitación y vi una gran mancha de sangre. Vi a Diego ir al baño, traté de llamar a Emergencias y bajé al segundo piso donde estaba Alex desangrado y ya con la Policía. Les di la llave de casa para que entraran”.

el vecino, también A este testimonio se sumó el del vecino del piso de abajo, que auxilió a Alex cuando pedía ayuda mientras se desangraba. Este dijo que conocía la voz de Alex porque era alta y ronca y llevaba más tiempo en el piso” y que escuchó “unos gritos que me despertaron. Alex decía: ‘Párate, por favor’, y otra voz decía: ‘Y ahora, ¿qué?”. Este vecino aseguró que nunca había oído una pelea previa y que el acusado le parecía alguien “educado”. - E.C.