Los niños de las Colonias Urbanas de Cruz Roja llegaron ayer a la residencia El Vergel pasadas las diez de la mañana. En el interior del centro la directora Carmen Aguirre, acompañada por los personajes de la Patrulla Canina, explicaron a los pequeños las actividades que realizarían los días 1, 2 y 3 de agosto con sus compis de setenta años: concursos, visitar sus huertos en el patio, manualidades, etc.

Tras hablar con los niños Carmen Aguirre comentó que esta actividad de conexión entre generaciones es la “más extensa, ya que ocupa tres días. Pero a los residentes les da mucha satisfacción. Se rompe la rutina y que vengan niños saltando y gritando les viene muy bien, les rejuvenece en cierto modo”. Pero ayer no fue un día dedicado enteramente a los mayores. Aguirre añadió que “hay un doble objetivo. Muchas personas mayores no tienen apenas contacto con los críos. Sus nietos son muy mayores. Y es bueno que los niños sepan qué es una residencia de ancianos y no solamente conozcan al abuelito ideal que sale en la tele, que conozcan un poco la realidad de las personas mayores”.

Este encuentro intergeneracional empezó a celebrarse anualmente cada agosto desde 2008. Para Sarah Macho, Coordinadora de Cruz Roja Juventud, el motivo principal de acercarse a esta residencia “es conocer su funcionamiento y que los niño. Se trata de una de las semanas que más suelen recordar los niños de los campamentos urbanos. Hacen algo diferente, salen de lo que es la Cruz Roja, tienen experiencias y luego también les aporta conocer las realidades de otros abuelos que no son los suyos”.

Concurso de sándwiches La primera actividad de ayer fue una competición por el mejor sandwich. Los equipos estaban compuestos de un infante y un anciano. Teresa Hermosilla, residente de El Vergel, explicó “que cuando vayamos a la sala del concurso los niños los prepararán y nosotros les damos indicaciones. He tenido suerte. Me han tocado chavales muy majos”.

Tanto niños como ancianos disfrutaron de este evento y de la compañía. Martina Saguiarra (10 años) ya vino otros años y declaró: “Aquí conocemos un poco el sitio, a la gente, los que trabajan y realizamos actividades”. Y también reveló su receta para el concurso: “Mi sándwich va a ser de tomate, jamón, huevo y mayonesa”.

“Me gustan estos encuentros porque me acuerdo de mis nietos, ahora solo estás con sus novias. Los niños traen alegría. Te hablan de cosas y te quedas sorprendido, saben más nosotros a veces”, comentó Teresa.