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Consultorio de nutrición: ¿Tomar probióticos a diario es buena idea?

El farmacéutico y nutricionista Javier Fernández Ligero responde a las dudas de los lectores con un enfoque práctico y accesible

Consultorio de nutrición: ¿Tomar probióticos a diario es buena idea?PIXABAY

Los probióticos suelen asociarse, casi de forma automática, a episodios digestivos puntuales como gastroenteritis, infecciones intestinales o tratamientos con antibióticos. Según explica Javier Fernández Ligero (@nutriligero), esta relación no es casual. Cuando una persona atraviesa uno de estos procesos, la microbiota intestinal se debilita y pierde diversidad, lo que puede traducirse en hinchazón, gases, digestiones pesadas, bajadas de energía o alteraciones del tránsito intestinal. En estos casos, los probióticos pueden convertirse en una herramienta útil para ayudar a modular y recuperar el equilibrio del ecosistema intestinal.

[CONSULTORIO] ¿Tienes dudas sobre alimentación o hábitos saludables? Envía tu consulta a lector@noticiasdenavarra.com y el especialista Javier Fernández Ligero las responderá.

La redacción de DIARIO DE NOTICIAS seleccionará las preguntas de los lectores que se publicarán en noticiasdenavarra.com, siempre acompañadas de la respuesta del nutricionista.

Alimentos fermentados y microbiota

El nutricionista recuerda que los probióticos no solo se encuentran en formato suplemento. Muchos alimentos fermentados de consumo habitual aportan bacterias beneficiosas que contribuyen a reforzar la microbiota de forma natural. Productos como el kéfir, el chucrut o determinados vegetales fermentados ayudan a mantener una flora intestinal más diversa y resistente. También destaca el papel de algunos alimentos de temporada, como las setas, cuya presencia es mayor en invierno, una época en la que el organismo suele estar más expuesto al estrés, al frío y a infecciones, factores que pueden alterar el equilibrio intestinal.

Suplementos: no todos valen para todos

Cuando se opta por la suplementación, Javier Fernández Ligero subraya la importancia de no elegir probióticos de forma indiscriminada. No todas las cepas cumplen la misma función ni sirven para las mismas situaciones. La eficacia de un probiótico depende tanto del tipo de cepa como de la cantidad administrada y de la necesidad concreta de la persona. Por ello, insiste en la conveniencia de contar con una valoración profesional que permita ajustar la suplementación al estado real de la microbiota y evitar tratamientos genéricos que pueden no resultar eficaces.

El estilo de vida, la base del equilibrio intestinal

Más allá de los alimentos o los suplementos, el nutricionista recalca que los probióticos no actúan de forma aislada. Para que realmente tengan efecto, es imprescindible acompañarlos de un estilo de vida saludable. El descanso insuficiente, el estrés mantenido, una alimentación desequilibrada o el sedentarismo dificultan que las bacterias beneficiosas se asienten y ejerzan su función. Cuidar el sueño, mantener una dieta variada y realizar actividad física de forma regular son factores clave para que la microbiota responda de manera positiva.

Escuchar al cuerpo antes de suplementar

Javier Fernández Ligero concluye que tomar probióticos puede ser una buena decisión en momentos concretos, pero no siempre es necesario hacerlo de forma continua. Escuchar las señales del cuerpo, prestar atención a las digestiones, al nivel de energía y al bienestar general es fundamental para saber si realmente existe una necesidad. La microbiota se cuida a diario con pequeños hábitos y, cuando hace falta, con una ayuda puntual bien dirigida que permita recuperar el equilibrio desde la base.