El Gobierno de Navarra ha aprobado una nueva iniciativa en su estrategia frente al cambio climático, elaborada a propuesta de las direcciones general de Medio Ambiente y Energía. Se trata de la hoja de ruta ENERKLINA 2050, que supone la primera planificación conjunta de las acciones sectoriales en materia de clima y energía que impulsa el Ejecutivo foral en sus políticas de mitigación y adaptación al cambio climático, y que ahora integrará también el concepto de transición justa.
El nuevo plan integrado de clima y energía se plantea como objetivo alcanzar la total descarbonización de la economía navarra en el año 2050. Toma el testigo de la anterior Hoja de Ruta de Cambio Climático de Navarra, que ha servido de guía en la acción climática durante los últimos ocho años.
En palabras del consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, José María Aierdi, “Navarra lleva recorrida ya una década de iniciativas encaminadas a repensar todo su desarrollo económico, social y hasta cultural desde la perspectiva del cambio climático, una realidad inexorable y científicamente incontestable que nos está obligando a cambiar el paso en todos los ámbitos”.
“ENERKLINA supone ahora un hito más en nuestros esfuerzos por profundizar en la transformación de nuestro tejido productivo para alcanzar la plena neutralidad climática, una senda en la que la Comunidad Foral es una referencia a nivel estatal con proyectos como el LIFE NAdapta o el Plan Energético de Navarra-Horizonte 2030 y, posteriormente, la aprobación de la Ley Foral de Cambio Climático y Transición Energética en 2022”, ha añadido el consejero Aierdi.
Participación pública e interdepartamental
Esta hoja de ruta ha recibido durante el último mes aportaciones procedentes de 14 entidades (empresas privadas, asociaciones, colectivos ecologistas, universidades, sociedades públicas y ciudadanía), que han sumado alrededor de un centenar de observaciones y comentarios durante el proceso de participación público. El documento ha sido analizado también en el seno de la Comisión Interdepartamental de cambio climático del Ejecutivo foral, en el Consejo Social de Cambio Climático y en la sesión del Consejo Navarro de Medio Ambiente de la pasada semana. Se trata de una propuesta de carácter indicativo, es decir, pretende marcar las grandes líneas de trabajo del Gobierno de Navarra en los próximos años para alcanzar los objetivos de descarbonización propuestos para 2050.
La estrategia ENERKLINA 2050 incluye ocho líneas de trabajo enmarcadas en acciones de mitigación, con apartados dedicados a la generación eléctrica, la eficiencia energética, la movilidad sostenible o la gestión de residuos; otras tantas de adaptación al cambio climático en las áreas de salud, agua, bosques, urbanismo o sector agroalimentario y, finalmente, incorpora el concepto de transición justa, en la medida en que los impactos no alcanzan por igual al conjunto de la sociedad, requiriendo especial atención a los sectores más vulnerables.
Además, la hoja de ruta consta de otros apartados dedicados a analizar las oportunidades de desarrollo tecnológico que puede suponer la transición ecológica, la necesidad de un trabajo continuado de generación de conocimiento, formación y divulgación y el sistema de gobernanza y seguimiento para la gestión de esta hoja de ruta.
Los impactos crecientes que el cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos están teniendo en los ecosistemas de salud, agricultura o en las ciudades exige una visión transversal e integrada de las acciones de mitigación y adaptación, con objetivos alineados con marcos internacionales como el Pacto Verde Europeo o el Acuerdo de París, entre otros.