El departamento de Cultura, Deporte y Turismo del Gobierno de Navarra, a través de la Dirección General de Turismo, ha fomentado la plantación de 32 nuevos árboles en el Monasterio de Santa María de la Oliva, realizada con el objetivo de compensar la huella de carbono generada por la presencia de Navarra en la feria FITUR 2026, que tuvo lugar en enero de este año.

En concreto, la plantación comenzó el pasado 9 de marzo, en un acto al que acudió la consejera Esnaola, y ha culminado este lunes, 16 de marzo, con la participación en la misma de los niños y niñas del Colegio Público Virgen de la Oliva de Carcastillo.

La consejera Esnaola estuvo acompañada durante el acto de plantación del primer árbol por la alcaldesa de Carcastillo, Olaia Fraile, y por el abad del monasterio, Javier Urós, y aprovechó el evento para reivindicar la importancia del turismo sostenible y responsable, que promueva la preservación de los espacios turísticos por parte de los y las turistas que los visitan. En este sentido, explicó que la plantación de estos árboles ayuda a concienciar sobre la necesidad de crear una “Huella Positiva” en el ámbito turístico entre las personas que visitan Navarra. 

Huella de Navarra en FITUR 2026

Para estimar la huella de carbono generada con la presencia del stand de Turismo del Gobierno de Navarra en FITUR 2026, se han tenido en cuenta variables como los materiales usados en el diseño del mismo, los servicios de catering, los residuos generados y los datos relacionados con viajes, kilometrajes y estancias de todas las personas que formaron parte del equipo que atendió el stand, entre otros. 

El resultado de este cálculo ha arrojado un total de 9,52 toneladas de CO2 equivalentes. De forma desglosada, 1,74 toneladas de las 9,52 calculadas corresponden a transporte de mercancías, 1,4 a desplazamiento de personas, 3,66 al consumo energético del evento, 0,47 a servicios relacionados con la comida y restauración y 2,25 toneladas correspondientes a elementos relacionados con las materias primas empleadas.

Para compensar esta huella, y conseguir con ello que la participación de la delegación navarra en FITUR sea ambientalmente neutra, se ha puesto en marcha este proyecto de restauración paisajística del paseo al Monasterio de Santa María de la Oliva, en Carcastillo. Así, se ha procedido a plantar árboles de tres especies arbóreas diferentes: doce lentiscos (pistacia lentiscus), doce quejigos (quercus faginea) y diez serbales (sorbus intermedi). 

La propuesta recoge el testigo de la que se realizó en el mismo sentido el año pasado, cuando se plantaron 27 árboles en el Centro de Educación Especial Isterria de Ibero también para compensar la huella de carbono generada por la presencia de Navarra en la edición 2025 de FITUR.