Navarra ha realizado un total de 64 eutanasias desde su aprobación en 2021. Según los últimos datos facilitados por el departamento de Salud, en lo que va de 2026 son cinco las personas que se han acogido a la prestación de ayuda para morir en la Comunidad Foral, que se suman a las 20 de 2025; 14 de 2024; 10 de 2023; y a las 15 que se realizaron entre 2021 y 2022. Asimismo, en lo que va de año una se ha denegado, cinco tienen ya informe favorable de la Comisión de Garantías y una ha sido revocada.

En cuanto a las solicitudes, desde la aprobación de la Ley de Eutanasia se han registrado 103, lo que quiere decir que dos de cada cinco peticiones de ayuda para morir no llegan a realizarse, bien porque son denegadas (14), aplazadas (2), revocadas (3) o bien porque la persona solicitante fallece durante el proceso, algo que les ha ocurrido a 26 personas en Navarra.

Con esas más de 100 solicitudes entre 2021 y 2025, la Comunidad Foral es uno de los territorios del Estado con una mayor tasa de peticiones de eutanasia. De hecho, atendiendo al último informe del Ministerio de Sanidad, en 2024 Navarra presentó 3,39 solicitudes por cada 100.000 habitantes, solo superada por dos comunidades: Baleares (3,90) y Catalunya (3,78).

Este elevado número de peticiones de eutanasia puede responder a varias causas, según apuntan los expertos, pero una de ellas sería que Navarra fue una de las primeras comunidades en desarrollar legislativamente la muerte digna.

Desde hace 15 años se cuenta con la Ley Foral 8/2011, de 24 de marzo, que regula los derechos y garantías de la dignidad de la persona en el proceso de muerte, una norma que fue pionera a nivel estatal y que establece el derecho a la información en el final de la vida; el derecho a decidir sobre las intervenciones y a rechazar tratamientos, incluso si esto adelanta la muerte; y el reconocimiento del documento de voluntades anticipadas, entre otras cuestiones.

40 días de espera

Para llevar a efecto la prestación de ayuda para morir, las solicitudes deben contar con un informe favorable de la Comisión de Garantía y Evaluación, un órgano compuesto por profesionales de distintos ámbitos que son expertos en la materia.

Según los últimos datos facilitados por Salud, el tiempo medio desde la primera solicitud hasta el informe favorable se ha reducido a 27 días, mientras que la demora desde la petición hasta la realización de la eutanasia se eleva a una media de 40 días, 20 menos que el plazo máximo marcado en el procedimiento (60 días).