Markel Zoraquiain, chico trans: "A los niños no se les mutilan los genitales; en la sanidad pública no puedes operarte hasta los 18 años"
Markel Zoraquiainn, chico trans de 19 años y vecino de Burlada, relata su historia de vida para que otras personas como él no sientan miedo a la hora de decir quiénes son
No todas las historias de personas trans son duras. Cuando el entorno acompaña, es más fácil ser sin miedo. Por eso, Markel Zoraquiain (Burlata, 2006), un chico trans que comenzó su transición a los 15 años, cuenta su historia para que funcione como una referencia. O como un punto de apoyo para que otras personas trans no sientan tanto miedo.
El testimonio de una niña trans de 6 años: "Si ahora volviera a meterme en tu barriga, ¿crees que podría nacer chica?"
Se critica a los adolescentes trans porque “es una moda”. Pero eso no es así, ¿cómo fue su proceso?
Todo comenzó en 2021, con 15 años recién cumplidos. Cuando era pequeño, no tenía el conocimiento de sentirme chico, aunque sí tenía una autoestima baja y me comparaba mucho con las chicas de mi edad. Nunca me sentí cómodo con mi cuerpo. Y eso es algo que se acentuó en la pubertad, con el tema de que me creciera el pecho, que no me gustaba y no sabía por qué. De hecho, si me daba el viento de frente y se me pegaba la camiseta, me sentía muy incómodo. Un día me salió un vídeo en Youtube de Hugo Marlo, un chico trans, contando su historia. Pensé que eso era lo que me pasaba. Se lo conté a una amiga, quien empezó a tratarme en masculino para ver cómo me sentía. Y, por fin, me sentía cómodo. Después, se lo conté a mis aitas y a mi hermana. Y de ahí al resto de mi familia, compañeros y amigos. Y, por suerte, todos me entendieron. Aunque sí que es verdad que, como soy muy introvertido y me cuesta hablar de mis sentimientos, fue duro porque hubo un momento en el que no quería aceptarlo. Tuve mi fase de rechazo en la que me vestía más femenina, pero me sentía totalmente disfrazado. Y cuando lo dije, me sentí completamente liberado.
Bea Sever, sexóloga de Naizen: “La transfobia es una puerta de entrada hacia la discriminación del resto de colectivos”
¿Hubo alguien que no le entendiera?
Que yo sepa, no. En todo caso, a mi abuelo le rompí un poco la cabeza al principio porque tenía 90 años y no sabía qué era eso –se ríe–, pero desde el primer momento lo aceptaron superbién.
Después de expresarlo, vino la transición y la hormonación...
Mi madre se quedó descolocada al principio –cosa que es lógica cuando no tienes ni idea del tema–, pero buscó en internet, llamó a Naizen y contactaron con Bea –sexóloga y responsable de la atención de familias–, quien le estuvo tranquilizando y guiándonos en el proceso. Nos derivaron a Transbide, que es la unidad trans de Navarra, y nos derivaron a un psicólogo para acompañarme en el proceso. Como mi entorno me aceptaba y todo iba bien, utilicé esa herramienta para orientarme sobre temas como las hormonas. De esta forma, antes del tratamiento decidí hacer congelación de óvulos por si quiero ser padre en un futuro. Y, después, ya comencé con la hormonación, que ha ido muy bien.
¿Pasó también por operaciones?
Sí, me hice la mastectomía. Todo lo demás lo hice por sanidad pública, pero esta fue por lo privado porque las listas de espera son muy largas y no quería seguir esperando dos años más. Me negaba a pasar dos veranos más sin operarme. Y, como mi familia se lo pudo permitir, lo hice en una clínica en Barcelona.
Muchos padres de personas trans temen cómo serán los amores o relaciones de sus hijos e hijas ante un posible rechazo de la sociedad. ¿Le ha ocurrido algo así?
Todo lo contrario. Antes de la transición, no había tenido relaciones. Y, después, me preocupaba bastante. Me daba apuro conocer a alguien, que la situación avanzara y que me terminara no aceptando. Sin embargo, ahora mismo llevo un año y medio con mi novia y estamos muy felices. Nos conocimos en Bachillerato, ella ya sabía que yo era trans y nunca ha tenido ningún problema. Me preocupaba más yo por esta circunstancia que ella.
Con todo, cada vez son más los que rechazan al colectivo trans...
Se ha dado un paso hacia atrás. No estoy muy puesto en cuestiones políticas, pero siempre veo noticias de gente que pega palizas a homosexuales y personas trans. No me entra en la cabeza que haya tanto odio porque una persona sea como sea. No entiendo en qué influye mi vida en la de otra persona. Yo dejo vivir a los demás y solo pido que ellos me dejen a mí tranquilo.
¿A qué cree que se debe tanto odio?
Diría que es por la desinformación y el miedo a lo diferente. Quiero creer eso porque no encuentro otra razón. Se repiten los discursos de odio que, por cierto, son bulos, sobre cuestiones como la mutilación genital a menores, pero a mí nadie me ha obligado a operarme. Y a los niños no se les mutila porque no puedes operarte hasta cumplir los 18 años en la sanidad pública.
Las personas más conservadoras se escudan en que la identidad es una “cuestión biológica” porque no quieren abrir su mente. Y la respuesta ante eso es el miedo...
Totalmente. Ese rechazo genera que la gente trans tenga miedo. Por ejemplo, en mi rango de edad, cuando piden voluntarios para dar charlas en institutos, la gente no quiere ir por miedo a exponerse. Porque la gente es muy mala a veces y la discriminación es muy grande. Pero en mi caso, como mi historia es, dentro de lo que cabe, buena, quiero dar visibilidad y esperanza a otras personas y familias. Si alguien está dudando de su identidad y solo ve historias negativas, no va a dar el paso.
También hay padres que rechazan ese tipo de charlas en colegios....
Insisto en que solo es desinformación. Porque yo no quiero convertir a nadie en trans. Y a mí, si me dieran a escoger al nacer, tampoco lo hubiera elegido. ¿Por qué iba a querer complicarme la vida y arriesgarme a perder amistades o familia en un proceso que no es fácil? Dicho esto, hoy soy quien soy gracias a este proceso. Vivir esto con 14 o 15 años te hace madurar y aprendes muchas cosas. Hoy en día no cambiaría nada de lo que hecho y estoy muy agradecido. Pero la idea de que queremos “convencer” a otros para ser trans me parece de película.
¿Cómo cree que serán los próximos años en cuanto a la visibilidad trans? ¿Seguirá esta hostilidad o se encauzará hacia la reconciliación?
Espero que haya reconciliación. Estamos peor que antes, pero si llegamos a un punto de extremismo político mayor, sería un horror. Me da miedo pensarlo. Escuchas las barbaridades que sueltan algunos partidos y asusta. Los que ya hemos hecho los tratamientos y las operaciones estamos más estables, pero me da mucho miedo por los que vienen detrás. Si quitan la opción de hacerlo por lo público y la gente no tiene dinero, las tasas de suicidio o de agresiones podrían subir. Pero prefiero no pensarlo y esperar que vaya a mejor. Porque no tiene sentido que vaya a peor.
Temas
Más en Sociedad
-
Anfas reclama apoyos personalizados para las personas con autismo
-
¿Quién es más creativa a la hora de producir imágenes, la IA o la mente humana?
-
El Supremo ratifica la malversación de un profesor de la UNED por 'enchufar' a su mujer y contratar a su hija menor de edad
-
El arzobispo de Pamplona lava los pies a varios presos este Jueves Santo