Cuando son menores, porque no tienen la edad para decidir. Cuando son adolescentes, porque están en la edad, es una moda o es culpa de las amistades. Y cuando son mayores, porque no lo han dicho antes. En todas las etapas de la vida de una persona trans, la sociedad pone excusas para evitar escuchar y atender estas realidades. Y no solo eso, sino que, encima, la niegan y la rechazan. Los discursos de odio, cada vez más en auge, preocupan a personas como Bea Sever, sexóloga y responsable de atención a las familias de Naizen, que está viendo que la violencia simbólica, física y verbal va en aumento y, en consecuencia, tanto las personas como los menores trans se encuentran en una posición vulnerable de la que es muy difícil poder salir sin la sensibilización y conciencia de toda la población.
¿Cómo diría que ha evolucionado la percepción social de las personas trans en el Estado en la última década?
A partir de 2013 se comenzó a hablar del colectivo trans en la infancia a raíz de un programa que se emitió en Canal Sur y también surgió la primera asociación de familias. Pero hasta entonces, era como una patología mental, una perversión o algo de personas adultas. Lo que desde nuestra asociación —que arrancó en el año 2015— lo que percibimos era que había mucho desconocimiento, pero no había ningún tipo de violencia simbólica. De hecho, cuando nos sacaron el autobús naranja salió toda la sociedad a apoyarnos. Había desconocimiento, estaba todo por hacer, pero la actitud era empática. Sin embargo, poco de que entrara en vigor la Ley Estatal Trans, en 2020, comenzaron a escucharse bulos, mentiras y discursos que, a nivel social, han provocado muchísima hostilidad. Ahora ya no podemos contar lo nuestro, sino que tenemos que estar desmontando bulos. Que no se operan niños, que a la mayoría no se les pasa, que no es una moda... Todos los bulos han calado y han dado alas a que la violencia simbólica pase a ser verbal e, incluso física. Han aumentado los casos de acoso escolar, antes había familias voluntarias que querían contar su historia y ahora, aunque seamos más, nos cuesta horrores porque la hostilidad social ha llegado a un nivel al que es imposible enfrentarse. Incluso, ahora vemos que en la infancia perciben que lo que son es algo malo. Y está siendo muy duro batallar contra esto. No vamos a decir que no hemos avanzado, pero tenemos que hacer pedagogía social de lo que hemos aprendido. Porque hay una ola reaccionaria muy agresiva que hace mucho daño a un grupo de personas vulnerables.
Una pena que en lugar de contar esta realidad se tenga que reaccionar a los discursos de odio...
Sí, porque tenemos que estar desmontando los bulos en lugar de poner energías en formar a la sociedad, tenemos que gastarlas en reaccionar ante estas mentiras que están ocasionando espacios hostiles en el día a día.
Y una de las grandes mentiras es que se amputan genitales a menores, entre otras.
En primer lugar, no todas las personas trans quieren operarse; segundo, para cualquier tipo de cirugía genital hay que ponerse en lista de espera a partir de los 18 años, y tercero, las listas de espera son de años. Hay muy pocas personas que se lo hacen y todas bastante pasados los 18. Es más, la propia Ley Estatal Trans incluyó una parte que tiene que ver con las personas intersex (aquellos bebés que nacen con genitales atípicos) para prohibir que se realizara operaciones como se hacía hasta ahora. Porque, por lo general, les construían una vulva, ya que es más fácil quitar que poner. Y muchas veces lo que hacían era transexualizar a las personas. La propia ley establece de forma explícita la prohibición de realizar cirugía genital en menores.
¿Por qué diría que el discurso conservador está poniendo en el foco de debate a los menores trans?
Pues es algo muy curioso porque cuando lo expresan en edades tempranas, la respuesta es que siempre es que son muy pequeños para saberlo. Cuando lo expresan siendo adolescentes, entre los 12 y los 18, dicen que es la edad, las amistades o una moda por la que tienen que pasar. Y cuando lo expresan siendo ya adultos "no puede ser porque ya lo habrían dicho antes". Es decir, se ponen constantemente excusas para no escuchar y no atender. Si nos acercáramos, nos daríamos cuenta de que es algo que se expresa a cualquier edad y que, dependiendo del contexto, se transmite con dos años o con 62. No hay edad. Y utilizan a los menores porque es una manera de utilizar como herramienta la sensibilidad hacia la infancia para que el bulo cale mejor. Y, por eso, deberían darse cuenta de que quienes estamos para protegerles somos sus familias. Nadie elige el camino más difícil porque sí.
¿La transfobia está repitiendo patrones históricos reaccionarios y de odio?
Sí, aunque las personas trans son un porcentaje muy pequeño de la población, por lo que es mucho más fácil construir un bulo, una otredad o un pánico social con algo tan desconocido y tan pequeño. Pero hemos visto con Trump y con Milei que la transfobia es una puerta de entrada hacia la discriminación. Se empieza con ellos, pero luego siguen con el resto del colectivo LGTBI y con las mujeres, que ahora se tienen que quedar en casa a tener hijos.
¿En qué ámbitos está calando más la transfobia?
En la sociedad en general, aunque esto lo vemos mucho en las escuelas, porque se ha incrementado el bullying tanto en primaria como en secundaria. Por otro lado, desde las instituciones, las personas que trabajan se ven condicionadas por este tipo de discursos, por lo que hay gente que, en las administraciones, te puede obstaculizar un proceso. En el ámbito sanitario también porque, en lugar de derivarte a Transbide, te derivan a psiquiatría... Toman postura ideológica en lugar de ejercer sus propias labores. Pero en general es el clima de hostilidad social que las personas pequeñas van percibiendo que lo que son está mal. Y eso mina mucho la autoestima, les hace la vida más difícil porque tratan de ocultar quiénes son, están a la defensiva porque ya han sufrido ataques y no saben cuándo será el próximo... Es un sinvivir y cada vez se está poniendo más complicado.
¿Cómo será el clima social que se desarrollará a lo largo de los próximos años?
Lo vemos en los modelos que están en Gran Bretaña, Estados Unidos o Argentina. Tenemos cinco familias migradas porque se han tenido que marchar de sus países por situaciones de discriminación. Que nos hayamos convertido en refugio nos está dando un aviso de cómo se están poniendo las cosas cuando las políticas no protegen. Cuando en EEUU empezaron las leyes antitrans, se incrementaron los intentos de suicidio en un 72% en aquellos estados en los que no se amparaba a las personas trans. Si permitimos que estos discursos calen y que las vidas de las personas trans sean invivibles, vamos a condenarles a esto. Pero luego nos lamentaremos, porque una sociedad donde no pueden vivir las minorías es una sociedad más invivible, donde las personas no pueden ser quienes realmente son. Tenemos que hacer un mundo en el que toda la población tenga lugar.