La Asociación de Trabajadores y Técnicos sin Fronteras (ATTsF) hace un llamamiento a la solidaridad navarra, ya que se van a acabar las ayudas destinadas al mantenimiento y reparación de la flota de cisternas y distribución de agua el próximo 30 de abril, según ha explicado Eduardo Irigoyen, director de la asociación. Con todo, sí espera que la Dirección General de Protección Civil y Operaciones de Ayuda Humanitaria Europeas (DG ECHO) aporte fondos para resarcir, de alguna manera, esta problemática. "No va a ser ni parecido a lo que había antes, y tampoco tenemos claro que vaya a ocurrir porque no hay nada sobre el papel, pero espero que así sea", ha expresado.
Reducción de cisternas y riesgo para el suministro de agua
De hecho, en lo que va de 2026, tanto ATTsF como OXFAM han asumido todo el programa de mantenimiento de cisternas y distribución de agua, que no hubiera sido posible de no ser por las ayudas del Ayuntamiento de Pamplona, el Ayuntamiento de Tudela y la Federación de Municipios y Concejos, que, pese a ello, "sigue siendo entre la quinta y la cuarta parte de lo que había en 2025", ha apuntado. No obstante, es una reducción de una cifra que ya había descendido. Por ejemplo, en 2023 teníamos 36 cisternas y ahora tenemos solamente diez. Estamos preocupados porque el agua es una cuestión valiosísima para los campamentos" y la dinámica de los últimos años es que la política internacional se olvide o deje a un lado la crisis humanitaria en los campamentos de refugiados saharauis, que, por cierto, llevan 50 años en el exilio. "Sabemos que este problema es algo que, más o menos, podremos asumir durante este 2026, con menos agua y en una situación más crítica, pero en 2027 vamos a estar igual o peor", ha expresado.
En ese sentido, Irigoyen también ha mencionado que han tenido que realizar un llamamiento para donar ruedas con el objetivo de que "las cisternas, por lo menos, no se paren en verano. Que al menos no sea por la falta de ruedas, porque los veranos son muy difíciles en los campamentos". Y lo que más preocupa es que esta situación cada vez va a ir a peor: "La reducción de la atención es para obligar a los saharauis a que cedan a nivel político. Las cosas siempre suceden por algo y les quieren poner contra las cuerdas", ha elucubrado. Por eso, ante esta situación crítica, la asociación hace un llamamiento para alertar a la sociedad e intentar paliar la problemática con el agua, que es una cuestión esencial para la vida de los campamentos.